Todos los fans de Marvel, principalmente los de 'Guardianes de la Galaxia', reconocerán fácilmente a Gamora, la hija rebelde de Thanos y el amor platónico de Star-Lord.
Pese a su trágico final en 'Avengers: infinity war', el personaje nunca dejó de tener el cariño y respeto de muchos fanáticos, los cuales la siguen reconociendo como un papel importante en las diferentes películas de la franquicia.
Gran parte del gran cariño que le tiene el mundo de Marvel al personaje se le debe a Zoe Saldaña, la actriz estadunidense que se encargó de dar vida en las diferentes apariciones de Gamora. Sin embargo, ella no fue la actriz que el productor James Gunn había elegido al principio.
Amanda Seyfried fue la elegida al principio de todo para que interpretara a la hija adoptiva de Thanos; sin embargo, ella decidió rechazar la oportunidad por una simple razón.

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¿Por qué Amanda Seyfried rechazó el papel de Gamora?
A través de una entrevista en el podcast Happy Sad Confused, Amanda confesó haber recibido una oferta de James Gunn y Marvel Studios para interpretar a Gamora en la franquicia de 'Guardianes de la Galaxia', y admitió que durante días le estuvo dando vueltas a la idea para al fin decidir que el papel no era para ella.
"Me daba mucho miedo la idea de quedarme atrapado y que me pintaran de otro color por el tiempo que lleva. Era una oportunidad enorme. Acababa de conocer a James en persona. Es maravilloso. Parece que alguien dijo que no lo recordaba, pero es totalmente cierto. Me ofrecieron el proyecto y le di vueltas un par de días. No quería vivir en Londres seis meses al año. Había otra película que quería hacer con Seth MacFarlane, llamada 'Un millón de maneras de morir en el Oeste'. Me pareció una buena oportunidad", admitió.
Seyfried aprovechó la pregunta realizada por el entrevistador para declarar la razón principal por la que decidió rechazar definitivamente la oportunidad.
"Pensé que, como se trataba de un árbol y un mapache parlantes, sería el primer fracaso de Marvel y que Chris Pratt y yo nunca volveríamos a trabajar", comentó.
La actriz aceptó que aquella decisión fue equivocada por obvias razones, pero se justificó afirmando que solamente "estaba pensando inteligente".
"¡Me equivoqué! Pero solo estaba siendo inteligente. No es valiente", dijo Amanda.
Además, la modelo aseguró sentirse asustada por arriesgarse a tomar un papel cuyo éxito no estaba asegurado, y finalizó aceptando que no se arrepiente de la decisión que tomó al final.
"Sentarme allí cuatro horas y media cada mañana parecía no ser divertido. Había hecho algunas cosas con pantalla verde y no eran lo mío ni lo que más me gustaba en aquel entonces. No me arrepiento de nada. Tomé esa decisión por mí mismo. Me hizo bien entonces y me hace bien ahora", concluyó.