El thriller No dejes a los niños solos, dirigida por Emilio Portes se desarrolla en los años 80; Catalina (Ana Serradilla) deja solos a sus hijos, Matías y Emiliano, en la nueva casa que compró, sin saber que tiene una maldición que llevará a los niños a experimentar momentos terribles. El filme ha ganado 22 premios en 27 festivales internacionales.
“Es una cinta técnicamente muy difícil, porque trabajar con niños, con animales, eventos especiales como la lluvia, no es fácil. El guión nos encantaba y el reto de cómo lo íbamos a hacer fue lo que nos llevó a la aventura”, dijo Emilio Portes en entrevista con MILENIO.
La película se convirtió para Portes y para Alan Maldonado, los escritores de la historia, en algo personal. “Está basada en estas travesuras que eran tan salvajes, que dices ¿cómo no nos matamos? Cuando llegamos al set, todos tenían una historia sobre los hermanos que les hicieron cosas iguales o peores a las que narra la historia”, compartió.
“Se hizo un casting, queríamos dos niños que tuvieran, aunque fuera poca experiencia y los dos habían hecho series. Juan Pablo y Ricardo tenían además esta pasión de querer ser actores y tomársela en serio. El primero que hizo casting fue Ricardo, para el hermano menor y le pregunté quién le había gustado y me contestó que Juan Pablo y se quedó, porque también había buena química”, contó.
Todas las escenas son complejas. “La película es un reto técnico, buscando siempre la seguridad de los niños. El reto técnico fue ver cómo filmar en una casa gigante del Pedregal, pero de día, haciéndola pasar como si la hubiéramos filmado de noche”, explicó.
Para lograr los efectos visuales tuvieron que forrar toda la casa con estructuras, para así dar la ilusión que era de noche y que la luz que entraba era la de la luna.
“La fotografía es muy sutil, toda está iluminada con las lámparas y focos reales de la casa, salvo la luz lunar. Teniendo esta especie de foro se iluminaba el patio. Toda la película es un efecto especial, estamos trabajando en una gran lona que nos dio la ilusión de que era de noche”, detalló.
¿De qué trata No dejes a los niños solos?
Catalina Camacho es una mujer joven que enviudó recientemente y tiene dos hijos, Matías de 10 años y Emiliano de siete años, tiene que dejarlos solos por unas horas, para arreglar unos papeles sobre la casa que recientemente compró. Los niños prometen portarse bien y acaban haciendo lo contrario,buscan en las cajas sin desempacar una consola de videojuegos y se topan con una serie de cosas diabólicas que los llevará a pensar que el otro lo quiere matar para ser el hijo favorito.
El desenlace de la relación entre los hermanos es inesperado. “El final deja a la gente con la boca abierta. La película es muy sutil, no es tan sanguinaria y violenta como fue Belzebuth, juega más con el terror psicológico. En el momento que tiene que sacar los dientes y ser terrorífica es bastante fiel al género, los fans lo van a agradecer y los que no son tan fanáticos del terror, no se van a sentir tan agredidos, pero sí van a salir sorprendidos”, aseguró.
Tanto para Ana Serradilla como para Jesús Zavala el guión fue clave para aceptar sus personajes, ambos se declararon fans del género.
“Me atrajo todo: el guión, el director y la época, pocas veces se te presenta algo de este género, hecho en México con ese nivel, manufactura y narrativa. Me encantó”, comentó Zavala.
Ana Serradilla cumplió el sueño de actuar en un thriller. “Soy amante del género desde chica. Entregarte a cualquier personaje conlleva mucha responsabilidad y fue una entrega total. Estar de la mano de Emilio Portes es garantía y sello de calidad”, agregó.
Juan Pablo Velasco le da vida a Matías Camacho, el hermano mayor: “Había hecho dos cortometrajes y una novela; esta fue una gran experiencia y estoy muy contento. La escena que más me costó trabajo fue cuando usamos la ballesta, porque se grabaron varios planos en una casa de cristal”, sostuvo.
Ricardo Galindo, Emiliano, contó que sólo había participado en series; para él la escena final fue la más complicada y agotadora.
“Tardamos mucho porque estamos escapando y nos metemos a un cuarto, tardamos hora y media en hacerla, pero el resultado final fue increíble. La escena que más me gustó fue cuando pierdo a mi tortuga y empiezo a romper todo para encontrarla, estuvo super divertido”, confesó.