Biarritz (Francia)- Para Diego Luna, hacer cine implica salir al encuentro de otros, construir comunidad y crear complicidades, una idea en la que no encuentra espacio en la inteligencia artificial. El actor y director mexicano reconoce la amenaza que puede representar esta tecnología, pero asegura que no está interesado en incorporarla a su trabajo.
“Cuando pienso en cine no entiendo ni tengo interés por entender esa herramienta. No es parte de mi universo ni entiendo por qué sería una herramienta útil para lo que a mí me gusta hacer”, dijo a MILENIO desde Biarritz, Francia, donde presentó Ceniza en la boca, su más reciente película como director.
El debate y la inquietud reciente por la amenaza de la Inteligencia artificial fue parte de la entrevista que el actor y director tuvo con MILENIO, desde la Gare de Midi, sede del festival, en el suroeste de Francia.
Desde el prestigioso festival de cine latinoamericano del balneario vascofrancés, el también productor mexicano fue cuestionado sobre si usaría la IA en sus películas y sobre el temor de que en el futuro pueda suplantar su imagen como actor.
El cineasta mexicano explicó que la Inteligencia artificial no encaja con su filosofía cinematográfica ni con la idea que tiene del séptimo arte. “Como ciudadano también lo pienso y comparto la preocupación por lo que pueda pasar. Categóricamente hoy no tengo ninguna relación con la IA” subrayó Diego Luna.
Más allá del cine, el protagonista de Y tu mamá también e intérprete de la saga Star Wars, reconoció que se suma a la “preocupación” creciente sobre “lo que pueda pasar” con una inteligencia artificial autónoma, fuera del control humano.
Premio en San Sebastián
La forma en que Luna entiende el cine, ligándolo con el encuentro humano y no con las herramientas tecnológicas, atraviesa Ceniza en la boca, la película con la que el actor, director y productor regresó a la dirección después de una década y que recientemente fue reconocida en el Festival de San Sebastián por la mirada social con la que aborda la migración.
El mexicano ganó el Premio Agenda 2030 Euskadi Basque Country, que reconoce valores como la solidaridad representados en una película.
Luna expresó su satisfacción por haber ganado el premio en el reciente festival que terminó el fin de semana pasado, y que le fue concedido por el jurado por la “sensibilidad social” mostrada en el tema que aborda la cinta: las migraciones.
“Significa muchísimo. Es un triunfo para todos los que nos involucramos en Ceniza en la boca porque esta historia nos hace cuestionarnos quiénes somos como ciudadanos, quiénes somos allá afuera en este reto social que trae la migración, un reto del que no puedes quedarte fuera. Todos somos el que se mueve o el que recibe” explicó sobre el reconocimiento.
Su cuarto largometraje, basado en una novela homónima de Brenda Navarro, cuenta la historia de las difíciles condiciones en que viven las migrantes mexicanas en España, también habla de la separación y de la ausencia, consecuencias de la migración, según Luna “el reto más grande que tenemos como sociedad”.
A través de su película, el director invita a pensar “en qué hace falta para que alguien se mueva y por ende en quiénes queremos ser cuando recibamos.
El filme, que protagoniza Anna Díaz y que cuenta entre su elenco a Adriana Paz, se estrenó en el pasado festival internacional de cine de Cannes y desde entonces ha sido parte de otros festivales como el de Toronto, San Sebastián y esta semana en Biarritz, en donde compite por el premio “Abrazo” a la mejor película.
San Sebastián reconoció a Luna precisamente con la película que marcó su regreso a la dirección, después de diez años. Aunque todavía no sabe cuál será su siguiente proyecto, no piensa dejar pasar otra década antes de volver a ponerse detrás de la cámara.
“No te puedo decir de qué va la próxima, pero te prometo que no me voy a tardar diez años. Quiero hacerla ya porque cuando pasa tanto tiempo de repente te encuentras ahí cometiendo los mismos errores”, explicó.
Morelia en el horizonte
Ceniza en la boca se estrenará en el próximo Festival Internacional de cine de Morelia (FICM) algo que provoca alegría en el actor, director y productor.
“Estoy feliz de que la primera proyección en México vaya a ser en Morelia”, declaró a este diario sobre su participación en el festival michoacano, que comienza el próximo 16 de octubre.
“Es un festival que quiero muchísimo y que además celebra la diversidad que hay hoy en el cine mexicano, en términos de voces. Me da muchísimo orgullo poder estar ahí presentando nuestra película, viendo las de las colegas y los colegas y celebrando con el equipo todo lo que sucede en México” explicó.
Luna concluyó reconociendo el papel que el festival ha tenido en su carrera “estoy agradecido con él y con el público que lo mantiene vivo”, dijo Luna antes de despedirse para seguir presentando la película, muy aplaudida en Biarritz, en otros destinos de Francia.