Alfredo Adame era uno de los invitados de honor a la 48 Marcha del Orgullo LGBTIQ+ de la Ciudad de México, celebrada este sábado 27 de junio y para sorpresa de muchos, no apareció.
El actor y conductor, quien habría desfilado por quinta vez consecutiva en el evento, se quedó esperando en Polanco sin poder llegar al punto de encuentro y terminó regresando a su casa.
A través de un video publicado en su cuenta de Instagram, Adame explicó lo que ocurrió y aclaró que no hubo ningún veto de por medio.
¿Por qué Alfredo Adame no llegó a la marcha LQBITQ+ de la CdMx?
En el video, Adame explicó que llegó a Polanco desde las 10:30 de la mañana para dejar su automóvil en un estacionamiento y trasladarse en Uber al punto de concentración, el cual le comunicarían desde las 9:00 horas a través del camión que lo transportaría.
Sin embargo, ni la ubicación ni el vehículo llegaron a tiempo:
"Estuvimos esperando. Nunca nos pudimos comunicar. Más tarde me llegó un mensaje de que el camión no iba a circular. Nos quedamos así."
Sin que nadie le ofreciera una alternativa, el conductor tomó la decisión de desistir:
"Estuvimos buscando. Decidí regresarme a mi casa. Desgraciadamente no los voy a poder acompañar en el Pride y la razón principal es que el camión no iba a circular."
Adame no señaló a ningún organizador en particular ni insinuó que hubiera algo más detrás de la falla logística.
Adame debutó en la Marcha del Orgullo de la Ciudad de México en junio de 2022 y desde entonces había participado de forma consecutiva año tras año, llegando a afirmar que había sido "uno de los mejor recibidos de toda la marcha".
En la edición de 2025 desfiló desde un carro alegórico. Este 2026 habría sido su quinta participación, pero el problema logístico lo dejó fuera antes de que pudiera arrancar.
¿Por qué el camión no podía circular?
Aunque no está confirmado la verdadera razón de porqué el vehículo no podía circular, existe todo un caos detrás sobre varios cambios de última hora en la marcha del PRIDE 2026.
Este año, la 48 edición del Pride CdMx coincidió con la instalación del FIFA Fan Fest del Mundial 2026 en la plancha del Zócalo, lo que obligó a las autoridades capitalinas a imponer restricciones de último minuto que cambiaron las reglas del juego para todos los vehículos participantes.
Por disposiciones de seguridad derivadas de la presencia del Fan Fest, los vehículos pesados, automotores y camiones con sonido tuvieron prohibido el acceso hacia el Zócalo y debieron cortar su avance en Paseo de la Reforma Norte, a la altura de Avenida Juárez.
Es decir, el tipo de camión en el que Adame planeaba trasladarse al punto de encuentro de la marcha quedó directamente afectado por esta restricción.
La medida fue anunciada por las autoridades capitalinas con el objetivo de evitar grandes aglomeraciones y garantizar la fluidez de asistentes en ambos eventos masivos que se desarrollaron de forma simultánea.
La decisión de no permitir el acceso del escenario principal al Zócalo también generó molestia entre las organizaciones LGBT+.
Más de 50 colectivos solicitaron al Gobierno de la Ciudad de México que la marcha se desarrollara de manera libre, sin obstáculos que modificaran su recorrido histórico, recordando que la marcha llega al Zócalo desde 1999 y que ese espacio forma parte de la memoria histórica del movimiento.
Al final, el escenario de cierre se reubicó sobre Eje Central Lázaro Cárdenas, a la altura del Palacio de Bellas Artes, donde se realizará el programa artístico y musical.