Sabrina Carpenter atraviesa el momento más brillante de su carrera. Desde sus inicios en Disney hasta consolidarse como una estrella pop de talla internacional, la intérprete de Espresso ha dominado la agenda cultural, encabezando Coachella y recientemente formando parte del comité organizador de la Met Gala. Sin embargo, más allá de su impecable diseño para la alfombra roja, lo que tiene a internet en vilo es su inesperado y presunto vínculo con Bad Bunny.
El pasado lunes, mientras Nueva York vibraba con la moda y las protestas contra Jeff Bezos, un video comenzó a circular con fuerza en X (antes Twitter) y fue retomado por agencias como Reuters. En el material, se observa a dos personas dentro de una camioneta negra cubriéndose de los flashes; los internautas aseguran que se trata de Sabrina y el puertorriqueño, quienes habrían abandonado juntos el Museo Metropolitano para dirigirse al after-party oficial.
¿Bad Bunny y Sabrina Carpenter juntos?
Esta no es la primera vez que los nombres de ambos artistas aparecen en la misma frase. Los seguidores más detallistas no han olvidado el gesto "coqueto" que Carpenter tuvo hacia Benito durante la pasada entrega de los premios Grammy, un momento que en su día fue tomado como una anécdota, pero que hoy cobra un nuevo significado.
La colaboración reciente de Sabrina con Madonna en Bring Your Love la ha posicionado en la cima de la relevancia global, mientras que Bad Bunny sigue siendo el referente indiscutible del género urbano. Una unión entre ambos no solo sería un fenómeno romántico, sino un hito para la cultura pop.
Bad Bunny y Carpenter: ¿Amistad o algo más?
Aunque hasta el momento ninguno de los dos artistas ha emitido declaraciones oficiales, las redes sociales están divididas:
Los escépticos sugieren que podría tratarse de una simple amistad o incluso el inicio de una colaboración musical que rompería las listas de éxitos.
Los románticos apuestan por la que ya llaman "la pareja más inesperada del 2026", analizando cada interacción y coincidencia en sus agendas.
Por ahora, todo queda en el terreno de la especulación.