El cantante estadounidense Chris Brown se declaró culpable de un cargo de alteración del orden público durante una audiencia celebrada este viernes en el Tribunal de la Corona de Southwark, en Londres, por un incidente ocurrido en una discoteca de la capital británica en febrero de 2023.
La Fiscalía retiró los cargos más graves por agresión que enfrenta el artista, cuyo juicio está previsto para el próximo mes de octubre.
Chris Brown admitió el cargo y se retiraron las acusaciones más graves
Brown, de 37 años, compareció ante el tribunal junto con su profesor de canto, Omololu Akinlolu, de 40 años. Ambos confirmaron sus nombres y se declararon culpables del cargo de alteración del orden público relacionado con los hechos registrados en la discoteca Tape de Londres.
Los dos habían sido acusados previamente de intentar infligir lesiones corporales graves y de un cargo menor de agresión con resultado de lesiones corporales contra Abraham Diaw. Sin embargo, tras la declaración de culpabilidad, la fiscal Heidi Stonecliffe informó que esas acusaciones no continuarían su curso judicial.
Durante la audiencia, Brown y Akinlolu admitieron que "utilizaron o amenazaron con usar violencia ilegal contra otra persona y que su conducta en conjunto fue tal que haría que una persona de firmeza razonable... temiera por su seguridad personal".
Stonecliffe indicó que ambos permanecerían en libertad bajo fianza hasta la audiencia de sentencia, programada para el 26 de octubre. Asimismo, el juez Tony Baumgartner recordó que la pena máxima por el delito de alteración del orden público es de tres años de prisión y señaló que "todas las opciones" permanecerían disponibles para el tribunal.
La Fiscalía describió el incidente como un ataque violento
La Fiscalía sostuvo que Brown lanzó un "ataque no provocado" contra Abraham Diaw utilizando una botella de tequila y que, posteriormente, tanto el cantante como Akinlolu continuaron agrediéndolo mientras la víctima intentaba escapar.
En un comunicado, Claire Campbell, del Servicio de la Fiscalía de la Corona, afirmó: "Se trató de un ataque brutal y sin provocación por parte de Brown y Akinlolu en una discoteca abarrotada, donde Brown utilizó una botella de vidrio como arma para golpear a la víctima en la cabeza dos veces".
También agregó: "Este tipo de violencia es totalmente inaceptable, y la Fiscalía trabajará incansablemente, junto con la policía y otros organismos del sistema de justicia penal, para perseguir casos como este y demostrar que nadie está por encima de la ley".
Brown había sido arrestado en mayo de 2025 tras regresar a Gran Bretaña por primera vez desde el incidente. Aunque inicialmente se le negó la libertad bajo fianza, posteriormente obtuvo ese beneficio al comprometerse a pagar una fianza de 5 millones de libras esterlinas, lo que permitió que continuara con su gira mundial "Breezy Bowl XX".
Al salir del tribunal, el cantante fue recibido por seguidores que corearon "¡Breezy! ¡Breezy!" antes de que firmara autógrafos y abandonara el lugar en un vehículo. Su sentencia quedó prevista para el 26 de octubre, fecha en la que el tribunal definirá las consecuencias legales del caso.
Con información de Reuters.
APC