El actor estadounidense Crispin Glover, reconocido mundialmente por interpretar a George McFly en Volver al Futuro, enfrenta una demanda civil en el estado de California en la que es acusado de agresión física, fraude, daño emocional e incluso violaciones a derechos civiles.
La denuncia fue presentada por una mujer identificada legalmente como “Jane Doe”, una modelo originaria del Reino Unido, quien asegura haber mantenido una relación sentimental con el actor y sostiene que durante ese vínculo fue víctima de manipulación, control coercitivo y violencia.
Las acusaciones: agresión, fraude y daño emocional
De acuerdo con documentos judiciales citados por medios como People y Entertainment Weekly, la mujer afirma que conoció a Glover en Europa y que posteriormente él la convenció de mudarse a Los Ángeles con promesas de apoyo económico, oportunidades profesionales y estabilidad.
Una vez en Estados Unidos, según su versión, la relación habría cambiado radicalmente. La demanda describe un patrón de comportamiento que incluye:
- Presunto aislamiento social
- Control financiero
- Manipulación emocional
- Agresión física (battery)
- Inflicción intencional de angustia emocional
- Fraude
- Desalojo injustificado
- Violaciones a la ley de derechos civiles de California (Bane Act)
La demandante también sostiene que, tras un conflicto ocurrido en marzo de 2024, fue expulsada de la residencia del actor junto con sus pertenencias y mascotas, quedando en una situación de vulnerabilidad.
Además, en la denuncia se menciona que el actor habría condicionado aspectos de la relación a dinámicas que ella describe como represivas. La mujer solicita que el caso sea revisado por un jurado y busca compensación económica por daños generales, daños punitivos y honorarios legales.
La denuncia continua mencionan en palabras de Jane que, "continúa sufriendo grandes dolores mentales y corporales, conmoción, angustia emocional, manifestaciones físicas de angustia emocional, vergüenza, pérdida de autoestima y lesiones traumáticas".
La respuesta del actor y su equipo legal
A través de su equipo legal, Glover negó categóricamente las acusaciones, calificándolas como “infundadas” y “sin mérito”. En declaraciones recogidas por la prensa estadounidense, sus representantes aseguraron que el actor fue, en realidad, quien solicitó la intervención policial tras un altercado en su residencia en marzo de 2024.
Según esa versión, Glover obtuvo una orden de restricción temporal en ese momento, aunque posteriormente fue desestimada. Su defensa sostiene que las acusaciones forman parte de una narrativa falsa y que el actor se defenderá en tribunales.
Hasta el momento, no se han presentado cargos penales públicos; el proceso en curso es de carácter civil.
No es la primera controversia legal en su carrera
Aunque esta es la acusación más reciente y la más grave en términos mediáticos, no es la primera vez que Crispin Glover se ve envuelto en un conflicto legal relacionado con su nombre.
Uno de los antecedentes más conocidos ocurrió en la década de los 80, cuando el actor demandó a los productores de Volver al Futuro Parte II por utilizar moldes faciales y prótesis para recrear su imagen sin su autorización, luego de que él decidiera no participar en la secuela.
Ese caso se convirtió en un precedente importante dentro de la industria cinematográfica sobre derechos de imagen y uso de la apariencia de los actores.
Aunque ese litigio fue completamente distinto y relacionado con derechos contractuales y de image, marcó uno de los episodios legales más notorios de su trayectoria profesional.
Crispin Glover, de 61 años, ha mantenido una carrera activa en cine independiente, televisión y proyectos experimentales desde su salto a la fama en 1985.
Además de su papel en Back to the Future, ha participado en producciones como Charlie’s Angels, American Gods y diversos proyectos de autor que lo han consolidado como una figura excéntrica dentro de Hollywood.
Sin embargo, la demanda actual coloca nuevamente su nombre en el centro de la conversación pública, aunque ahora por motivos legales y personales. El proceso continúa en curso.