La actriz Emilia Clarke se fracturó una costilla durante el rodaje de escenas sexuales para Ponies, un nuevo thriller de espionaje ambientado en la Guerra Fría.
La actriz británica reveló que la lesión ocurrió mientras filmaba una intensa secuencia íntima, lo que generó un momento tan doloroso como incómodo dentro de la producción.
¿Qué dijo Emilia Clarke de su fractura de costilla?
Emilia Clarke contó en una entrevista con TheWrap que sufrió la fractura mientras grababa unas escenas sexuales con varios actores.
Según explicó, la dinámica del rodaje fue determinante en el accidente.
“Sigue trayéndolo, yo me voy a sentar en esto, tú vas a traerlos, vamos a fingir que tenemos sexo. Ese día me rompí una costilla”, relató la intérprete al medio extranjero.
Su compañera de reparto, Haley Lu Richardson, confirmó el episodio durante la entrevista conjunta y subrayó la fragilidad física de la actriz.
“De verdad que lo hizo. Es un cuerpo tan pequeño y sensible, [eso] significaba que se rompió una costilla”, señaló.
El incidente obligó a Clarke a explicar a su médico cómo se había producido la lesión, una situación que describió como especialmente embarazosa. Ponies retrató a dos mujeres, Bea y Twila, que investigaron la muerte de sus esposos mientras trabajaban como agentes de la CIA en los años setenta.
Emilia Clarke y las secuelas emocionales tras Juego de Tronos
La aparición pública de Emilia Clarke coincidió con nuevas declaraciones sobre el impacto que tuvo el final de Juego de Tronos en su salud mental.
La actriz reconoció que, tras dejar la serie, sufrió un “colapso mental total” y decidió alejarse definitivamente del género fantástico.
“Fue la primera vez en mi vida profesional que dejé de hacerlo. Tuve una crisis mental total”, explicó, al reflexionar sobre el cierre de una etapa que duró casi una década.
Más adelante, aseguró que ya no volvería a participar en proyectos similares y agregó: “Es muy poco probable que me vuelvas a ver montar un dragón (...) nunca más”.
APC