El show de Medio Tiempo del Super Bowl LX fue, sin lugar a dudas, uno de los más memorables de la historia.
Según Gustavo Adolfo Infante, la cadena televisiva de Estados Unidos reportó que 135 millones de personas lo vieron la noche del domingo, y el protagonista, Bad Bunny, dejó una huella imborrable al mostrar con orgullo la cultura latina.
Gustavo Adolfo Infante fue uno de los más sinceros en expresar su emoción tras la presentación. “Yo desde mi casa, no sé si a ustedes les pasó, dije ‘no me representa, pero cómo me enorgullece Bad Bunny’”, confesó el periodista. Más adelante, agregó:
“El mensaje en español ‘lucha por tus sueños’ me parece un mensaje de amor”, destacando la fuerza de los mensajes del puertorriqueño.
Ana María Alvarado, también presente, coincidió en que el espectáculo fue una celebración de Latinoamérica: “A mí me gustó porque fue muy alegre, mostró muchos oficios, hubo una boda real, los bailes, la comida, hizo representaciones breves y cortitas para mostrar lo que es Latinoamérica”.
La periodista resaltó la capacidad del show para transmitir alegría y orgullo, mientras Infante enfatizó:
“Se aplaude y de pie el mensaje de unión en este evento tan importante que puso los ojos del mundo. Lo único más fuerte que el odio es el amor y juntos somos América”, recordando cómo Bad Bunny mencionó a todos los países del continente durante el cierre de su espectáculo.
El impacto emocional fue evidente incluso entre los televidentes. “Hubo gente que vi que hasta lloró, que se emocionó tanto”, comentó Ana María Alvarado, mientras Gustavo Adolfo Infante confesó sin rodeos:
“Yo casi lloro, yo casi lloro”, revelando la intensidad con la que vivió el espectáculo.
Más allá de la música y los bailes, el show destacó por su puesta en escena, la escenografía y los pequeños detalles que reflejaban la riqueza cultural de América Latina. Desde trajes coloridos hasta representaciones breves de tradiciones culinarias y artísticas, cada elemento parecía pensado para conectar con el público y celebrar la diversidad del continente.
Con su presentación, Bad Bunny no solo elevó la representación de la cultura latina a nivel global, sino que también envió un mensaje claro de unidad, amor y orgullo hispano que resonó tanto en el público como en personalidades del periodismo y el entretenimiento. La noche del Super Bowl quedará, sin duda, marcada como un momento histórico para la música latina y la cultura hispana.
JCM