La muerte de Katherine Short se ha convertido en un tema recurrente en Hollywood tras el hallazgo de su cuerpo en su residencia de Los Ángeles. De acuerdo con el Departamento de Policía local, la causa inicial del deceso se atribuyó a una herida de bala autoinfligida por la mujer de 42 años; sin embargo, recientemente la revista People informó que el caso continúa bajo investigación.
La noticia fue difundida originalmente por TMZ después de que el representante de Martin Short, el reconocido comediante y actor canadiense-estadounidense, confirmara el deceso. El vocero solicitó respeto a la privacidad de la familia en este difícil momento:
"Con profundo pesar confirmamos el fallecimiento de Katherine Hartley Short. La familia Short está devastada por esta pérdida y solicita privacidad en este momento. Katherine era muy querida y será recordada por la luz y la alegría que trajo al mundo".
Aunque inicialmente el suceso se presentó como un suicidio, las autoridades mantienen abierta la investigación para determinar con exactitud lo ocurrido. Esta decisión se dio a conocer tras la filtración de audios relacionados con el incidente, incluyendo la llamada realizada al 911.
Sale a la luz el vínculo entre Katherine Short y Nick Reiner
Katherine, la hija mayor de Martin Short, habría terminado con su vida el pasado lunes 23 de febrero. Mientras el caso sigue su curso legal, ha surgido nueva información sobre su cercanía con Nick Reiner, hijo del cineasta Rob Reiner. El descendiente actualmente enfrenta serias acusaciones por la muerte de sus padres, quienes fueron hallados sin vida en su residencia.
Según una fuente allegada que declaró para el Daily Mail, ambas familias convivieron durante varios años, lo que permitió que sus hijos crecieran juntos y formaran lazos que trascendían lo profesional:
“Martin y Rob eran muy cercanos. Formaban parte del círculo íntimo del otro y vivían cerca”.
Según la misma fuente, “Katherine y Nick se unieron por ser hijos de personas famosas”. Además, agregó: “Era una conexión que compartían porque ambos intentaban superarlo, buscaban su propio camino en la vida y eso era muy difícil. Los hijos de Hollywood suelen ser infelices, es algo común”.
Los dos habrían lidiado con problemas de salud mental y adicciones. Katherine, quien se desempeñaba como trabajadora social clínica y colaboraba con organizaciones benéficas, ingresó a centros de salud mental en reiteradas ocasiones. Por su parte, Nick ha enfrentado una severa adicción a las drogas, habiendo pasado por procesos de rehabilitación en al menos dieciocho ocasiones.