La dinastía Kardashian-Jenner se encuentra una vez más bajo el implacable escrutinio público, esta vez por un delicado asunto de bienestar animal que ha encendido las alarmas entre activistas y defensores de las mascotas a nivel global.
Khloé Kardashian, de 41 años, se colocó en el centro de una severa controversia internacional tras confesar abiertamente el profundo arrepentimiento que vive luego de someter a sus gatas a una dolorosa y polémica cirugía estética y conductual.
Durante un reciente episodio de su podcast, Khloé In Wonder Land, la empresaria y estrella de telerrealidad rompió el silencio sobre la drástica intervención que mandó realizar a sus felinos, argumentando que su decisión fue fruto de la ignorancia y de una preocupante negligencia por parte de los expertos que la rodeaban.
"Fui muy mal asesorada": La confesión de Khloé sobre el procedimiento a sus gatas
La menor de las hermanas Kardashian admitió que, al no haber tenido felinos bajo su cuidado anteriormente, confió ciegamente en las recomendaciones de los criadores para controlar los arañazos en los muebles de su hogar.
"Fui muy mal asesorada por los criadores. Me siento realmente terrible por haber tomado esa decisión", se sinceró la celebridad ante sus oyentes.
La empresaria relató con visible tristeza que la intervención arruinó por completo la convivencia en su hogar, desatando una dolorosa realidad: sus gatas perdieron sus herramientas naturales de protección (sus garras).
Debido a esto, Khloé les prohíbe estrictamente acercarse a las puertas exteriores por miedo a que queden completamente indefensas ante cualquier peligro del entorno. Además, reveló que ambas felinas comenzaron a manifestar graves problemas de comportamiento y estrés crónico, llegando a orinar frecuentemente sobre las camas.
¿Qué es la desungulación y por qué equivale a una amputación?
El procedimiento al que fueron sometidas las mascotas de la socialité se conoce médicamente como desungulación (declawing en inglés), una práctica sumamente repudiada por la comunidad veterinaria internacional.
Lejos de ser un simple corte de uñas estético, se trata de una amputación quirúrgica de la última falange del hueso de cada dedo del gato. A escala humana, esta intervención equivale a cortar la punta de los dedos desde el último nudillo.
Esta alteración anatómica severa conlleva consecuencias devastadoras para la naturaleza felina:
- Dolor Crónico y Deformidad: Los gatos caminan apoyando los dedos. Al remover la falange ósea, se modifica su postura natural, provocando dolores crónicos en las patas, problemas en la espalda y serias dificultades para caminar.
- Vulnerabilidad Absoluta: Las garras son el principal mecanismo de defensa, agarre y equilibrio de un felino. Sin ellas, cualquier escape accidental al exterior se convierte en una sentencia de muerte frente a depredadores.
- Trastornos de Conducta: El dolor que sienten al excavar texturas como las piedras de su caja de arena obliga a los gatos desongulados a buscar superficies mucho más blandas, lo que explica por qué comenzaron a evacuar en las camas y alfombras de la residencia Kardashian.
La oleada de críticas en redes sociales no se ha hecho esperar. Cientos de usuarios y organizaciones civiles han calificado la acción como un acto de crueldad y egoísmo. La polémica adquiere un tinte legal aún más complejo si se considera que la desungulación ya ha sido catalogada formalmente como maltrato animal y se encuentra estrictamente prohibida en decenas de países, así como en varios territorios de Estados Unidos.
De hecho, en el estado de California —lugar de residencia de la empresaria—, la ley prohíbe de manera tajante esta práctica, lo que ha intensificado el debate sobre los privilegios y la responsabilidad de las celebridades de la alta costura y el entretenimiento frente al cuidado de los seres vivos.