Luis Miguel enfrentó un padecimiento auditivo conocido como tinnitus o acúfeno, una condición relacionada con la percepción de sonidos sin que exista una fuente externa que los produzca.
La información salió a la luz en 2015, cuando documentos presentados ante una corte de Nueva York señalaron que el cantante se sometía diariamente a tratamiento médico debido a este problema auditivo.
En aquel momento, representantes legales del intérprete justificaron así su imposibilidad de asistir presencialmente a una declaración judicial.
¿Qué es el tinnitus o acúfeno?
El tinnitus, también llamado acúfeno, consiste en percibir zumbidos, silbidos o sonidos constantes en uno o ambos oídos sin que exista un estímulo sonoro real.
De acuerdo con José Antonio Talayero Petra, profesor de Otorrinolaringología de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), esta condición “consiste en la percepción de un sonido sin que exista una fuente sonora que la origine”.
Aunque en algunos materiales se le describe como enfermedad, el propio contexto médico indica que el tinnitus suele considerarse un síntoma o manifestación asociada a distintos trastornos auditivos y neurológicos, más que una enfermedad independiente.
El especialista explicó que “el 85 por ciento de las enfermedades del oído se acompañan de un zumbido o tinnitus” y que aproximadamente la mitad de quienes lo padecen lo presentan de forma permanente.
Luis Miguel y el posible origen del tinnitus
Según explicó el académico de la UNAM, en el caso de la salud de Luis Miguel el problema auditivo pudo haberse originado por un trauma acústico derivado de la exposición constante a sonidos de alta intensidad durante su carrera artística.
“En el caso de Luis Miguel seguramente se dio por un trauma acústico, es decir, una lesión local a nivel del oído interno, que causó un daño celular y que el cerebro lo interpreta como si hubiera un zumbido permanente”, detalló.
El tinnitus también puede relacionarse con pérdida auditiva, infecciones, acumulación de líquido en el oído medio, tapones de cerumen o alteraciones emocionales como ansiedad y depresión.
Los especialistas señalaron que el tratamiento depende de la causa específica y que, aunque en algunos casos el zumbido puede disminuir, no siempre desaparece por completo. En padecimientos crónicos, el objetivo suele centrarse en controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente.
APC