La inteligencia artificial (IA) irrumpió con fuerza en el plano internacional como una herramienta automatizada para la generación de datos y contenido multimedia. Sin embargo, en medio de su auge global, diversos especialistas y miembros del gremio artístico se han posicionado en contra de su uso debido a los riesgos latentes de plagio e imitación de voces o rostros.
Esta controversia no solo ha generado intensos debates éticos, sino que ha obligado a las academias y entregas de premios cinematográficos a modificar sus reglamentos para regular la presencia del software en las producciones.
Mientras icónicos cineastas como Steven Spielberg se mantienen firmes en contra de esta tecnología —defendiendo abiertamente el valor del talento humano y argumentando que un programa jamás igualará la empatía y la imaginación de un creador—, otros directores de renombre han decidido abrazar la IA, sumándose activamente a ambiciosos proyectos que buscan integrarla al proceso de preproducción.
Martin Scorsese defiende a la IA: Un inesperado aliado tecnológico para el cine clásico
Martin Scorsese, la mente maestra detrás de obras maestras como Taxi Driver, ha sacudido a la industria al sumarse oficialmente a la firma Black Forest Labs en calidad de asesor. Su objetivo principal dentro de la compañía tecnológica es "empujar los límites de la creatividad para crear experiencias más profundas y ricas para el público", un movimiento estratégico que desató una ola de reacciones entre cinéfilos y profesionales del medio.
A través de un comunicado emitido para el sitio web de la empresa, Scorsese defendió que el cine debe adaptarse a la evolución natural de la época, aprovechando los nuevos recursos disponibles. Asimismo, recordó que la innovación tecnológica no es algo ajeno a su filmografía:
"Utilicé el formato 3D en Hugo y tecnología de rejuvenecimiento digital para The Irishman. Ahora, con esta herramienta, puedo compartir lo que estoy visualizando de manera más clara y eficiente con mi equipo creativo: el diseñador de producción, el director de arte y el director de fotografía, para que ellos construyan y enriquezcan la inteligencia cinematográfica".
El anuncio de esta alianza estuvo acompañado por un video filmado en la oficina de Scorsese en Nueva York. En el metraje, el director de Goodfellas utiliza FLUX, el modelo de IA generativa de la compañía, para auxiliarse en la creación del guion gráfico de una escena.
Durante el ejercicio, Scorsese rememoró la filmación del legendario plano secuencia con Steadicam en su clásica cinta de mafiosos, el cual sigue a Henry Hill (Ray Liotta) a través del club nocturno Copacabana, destacando la intrincada planeación que requirió cada viñeta.
Al respecto, el realizador concluyó de forma contundente:
"Si tienes una herramienta como esta, podrías planearlo todo mucho más rápido, ahorrando valioso tiempo de producción y generando menos desgaste físico en el equipo de filmación".