Mano Machinek, modelo y celebridad conocida por su participación en el reality austriaco Forsthaus Rampensau, murió a los 37 años tras sufrir un accidente automovilístico durante la grabación de un comercial en Italia.
La noticia fue confirmada por distintos medios europeos, mientras que su pareja, la modelo Maria Maksimovic, le dedicó un emotivo mensaje de despedida en redes sociales.
¿Cómo murió Mano Machinek?
De acuerdo con reportes retomados por la revista estadunidense People, el accidente ocurrió el jueves 30 de julio en una carretera cercana al Lago Maggiore, en Italia.
Machinek participaba en una producción comercial y conducía un Porsche 993 RS rentado cuando, presuntamente, perdió el control del vehículo.
Según información difundida por medios como Bild, Gala y Sky TG24, el automóvil salió del camino, cayó por una pendiente y terminó impactado contra un árbol.
Los equipos de emergencia acudieron al lugar e intentaron rescatar al conductor, quien quedó atrapado dentro del vehículo; sin embargo, falleció en el sitio.
Machinek había ganado reconocimiento en Austria tras formar parte de la primera temporada de Forsthaus Rampensau en 2022, programa en el que compartió pantalla precisamente con Maria Maksimovic. La producción del reality expresó sus condolencias.
Su pareja lo despide con emotivo mensaje
A través de Instagram, Maksimovic recordó uno de los momentos más especiales que vivió junto a Machinek y habló del amor que él le demostraba incluso durante sus sesiones de modelaje.
“Hubo un momento en el que Mano lloraba cada vez que me veía con un vestido de novia. Incluso el primero, aunque ni siquiera era un vestido bonito. Después ocurrió lo mismo con el segundo”, escribió.
Explicó que, con el paso de los años y después de realizar numerosas campañas de vestidos de novia juntos, llegó a pensar que esa emoción había desaparecido.
Sin embargo, durante una sesión de tres días en la que ella utilizó alrededor de 70 vestidos, Machinek volvió a emocionarse: “En algún momento, alrededor del vestido número 50 o 60, salí y él empezó a llorar otra vez. Me miró con tanto amor y dijo: ‘No sé qué me está pasando… simplemente te amo muchísimo’”, relató.
Ese instante le confirmó que el amor entre ambos nunca había desaparecido: “Nunca se trató del vestido. Siempre se trató de la forma en que él me amaba”.
También recordó que Machinek era un apasionado de los automóviles y que murió haciendo una de las actividades que más disfrutaba: conducir.
hc