Olivia Wilde se encuentra nuevamente en el ojo del huracán, pero esta vez no por su trabajo como directora en The Invite, sino por una serie de críticas feroces hacia su apariencia física. Tras sus recientes apariciones en eventos como la gala Fashion Trust U.S. 2026, una ola de comentarios en redes sociales —incluyendo diagnósticos improvisados de médicos en X (antes Twitter)— sugirieron que la actriz presentaba el llamado "rostro de Ozempic", una consecuencia estética atribuida al uso de medicamentos para la pérdida de peso que provoca una disminución drástica de masa muscular y volumen facial.
El debate escaló rápidamente cuando internautas comenzaron a realizar comparaciones inevitables con su imagen en Dr. House, señalando sus marcadas ojeras y la delgadez de su rostro. La situación llegó a un punto crítico cuando algunos usuarios la compararon con Gollum, el demacrado personaje de El Señor de los Anillos.
La respuesta de Olivia Wilde a las criticas
Después de días de especulaciones que vinculaban su estado de salud con el presunto compromiso de su ex, Harry Styles, o con enfermedades no reveladas, la cineasta decidió poner fin a los rumores de una manera inesperada. A través de las historias de Instagram de su hermano, Wilde reaccionó a las críticas con una dosis de ironía y risas.
En el video, donde se le ve relajada con una sudadera, Olivia explicó que la apariencia "desmejorada" que se viralizó en su última entrevista se debió simplemente a un factor técnico: el uso de un lente "ojo de pez". Según la actriz, el camarógrafo estaba demasiado cerca, lo que distorsionó sus facciones y la hizo lucir "súper ruda".
Olivia Wilde se burla a sus propios críticos
Lejos de mostrarse ofendida por las comparaciones con el villano de la Tierra Media, Wilde abrazó el meme. Aunque no se dirigió explícitamente a quienes la llamaron Gollum, el video que compartió incluía de forma sarcástica una foto del personaje, dejando claro que se toma las críticas estéticas como una broma.
Con esta respuesta, Olivia Wilde no solo desmiente el uso de sustancias para bajar de peso, sino que lanza un mensaje contundente contra la presión estética en Hollywood: a veces, un mal ángulo es solo eso, y no el reflejo de una crisis personal o de salud.