La inclusión de Victor Villa en el escenario del Super Bowl LX no fue un simple cameo; fue una declaración política y cultural orquestada por Bad Bunny para honrar la columna vertebral de la economía latina en Estados Unidos: los trabajadores de la comida y los emprendedores migrantes.
Esto es lo que sabemos sobre el hombre detrás del puesto de tacos que reflejó la identidad pura de México, en donde quedó plasmado un icónico momento de interacción entre Puerto Rico y las tierras aztecas.
¿Quién es Victor Villa?
La historia de Victor Villa es la encarnación del "sueño americano" bajo una nueva óptica. No se trata del éxito que olvida sus raíces, sino del que se construye sobre ellas. Villa pasó a dirigir Villa’s Tacos, un imperio local en Los Ángeles que ha sido reconocido por la prestigiosa Guía Michelin.
Su estilo, caracterizado por el uso de tortillas de masa azul y recetas michoacanas, representa la sofisticación de la cocina de calle. Al llevar su carrito de tacos al centro del Levi's Stadium, Villa no solo llevó comida; llevó la identidad de los barrios latinos de California a los ojos de millones de espectadores.
Durante la presentación, Bad Bunny no solo cantó; interactuó con Villa como si estuvieran en una esquina de Los Ángeles o San Juan. Este momento fue crucial por tres razones:
Al colocar a un taquero en el centro del show, Bad Bunny elevó un oficio que a menudo es perseguido o invisibilizado por las autoridades locales, dándole un estatus de arte culinario.
La colaboración entre un ícono puertorriqueño y un chef de herencia mexicana subrayó que, en el mercado más grande del mundo (EE. UU.), la fuerza hispana es una sola comunidad unida por el idioma y el esfuerzo.
Mientras figuras como Amanda Vance protestaban desde las gradas, la presencia de Villa servía como respuesta: la cultura latina ya no está pidiendo permiso para entrar, ya está instalada en el centro de la mesa.
Un triunfo para la comunidad migrante
Tras el evento, el propio Victor Villa compartió mensajes emocionados en sus redes sociales, dedicando el momento a sus padres y a todos los vendedores ambulantes que luchan por un espacio. Su participación es un recordatorio de que la música de Bad Bunny es, en última instancia, una celebración de la resiliencia.
"A MI QUERIDO AMIGO BENITO, GRACIAS POR HACERME SALIR A LA CANCHA CONTIGO Y DARME LA OPORTUNIDAD DE REPRESENTAR A MI GENTE AL MÁS ALTO NIVEL. GRACIAS @BADBUNNYPR. ESTE MOMENTO PASARÁ A LA HISTORIA Y ES ALGO QUE NUNCA OLVIDARÉ. ESTE FUE PARA TODOS LOS MEXICANOS. ESTE FUE PARA TODOS LOS LATINOS. ESTE FUE PARA TODOS LOS INMIGRANTES. ES UNA LOCURA A DÓNDE TE PUEDE LLEVAR UN TACO. ¡¡¡¡¡¡¡DIOS ES BUENO. DIOS ES GRANDE!!!!!!!!!!!!", dijo Villa en sus redes.
En este 2026, Victor Villa ha pasado de ser un héroe local en Highland Park a convertirse en un símbolo nacional de orgullo, demostrando que la autenticidad y el respeto por el origen son las herramientas más poderosas para conquistar cualquier escenario.
KVS