Sydney Sweeney ha sorprendido al mundo con un look que le permitió, por primera vez desde que alcanzó el estrellato mundial, pasar desapercibida en una de las ciudades más grandes y concurridas del planeta. Lejos de la presión mediática, la actriz disfrutó de una velada sin el acoso de los fanáticos ni de los paparazzi que comúnmente orbitan a su alrededor.
La estrella, quien ha estado en tendencia durante los últimos meses por la tercera temporada de Euphoria, disfrutó de esta discreta aventura junto a su actual pareja, el empresario Scooter Braun. A pesar de las constantes críticas que ha recibido su romance desde que posaron juntos en la premiere de la serie de Sam Levinson, ambos continúan compartiendo su cotidianidad, algo que ha quedado en evidencia en sus redes sociales.
Un video recientemente viralizado en internet documenta el momento exacto en que la actriz recorre las calles de Nueva York de forma encubierta. El clip muestra cómo lograron visitar restaurantes e incluso pasear por el icónico Times Square sin que una sola persona se les acercara, demostrando que su estrategia para camuflarse fue un éxito total.
Sydney Sweeney pasa desapercibida en Times Square
El divertido escape de la actriz de Euphoria y el empresario se dio de la forma más espontánea posible a altas horas de la noche. La pareja ya estaba en la cama alrededor de las 11:00 p.m. cuando Sydney le confesó a su novio que nunca en su vida había estado en Times Square, por lo que decidieron salir de inmediato.
Para esquivar a las multitudes, Sweeney se vistió de manera informal con una sudadera azul con capucha y lentes de sol oscuros. En el video compartido por Braun, se les ve primero recorriendo las avenidas neoyorquinas a bordo de bicicletas rentadas.
El clip muestra a la intérprete comiéndose tranquilamente una hamburguesa en medio de la concurrida plaza, rodeada de anuncios publicitarios gigantescos que ella misma protagoniza.
Al final, la actriz sonrió al notar que nadie se percataba de su presencia, disfrutando de una noche libre de los constantes flashes. Por su parte, el perfil más empresarial y menos mediático de Braun ayudó a que fuera aún más difícil identificarlos.