El impacto de BTS va mucho más allá de los escenarios y las listas de popularidad.
Para miles de seguidores en todo el mundo, su música se ha convertido en un refugio emocional, una identidad y, en algunos casos, en un estilo de vida.
Una army de carne y hueso
En Monterrey, esa historia tiene nombre propio: Letz Villarreal, una 'army' de corazón que ha transformado su admiración por el grupo surcoreano en una parte fundamental de su día a día.
Lo que comenzó como gusto musical terminó convirtiéndose en una pasión que hoy se refleja en cada rincón de su hogar. Entre álbumes, pósters, figuras tamaño real, photocards y artículos coleccionables, la casa de Letz se ha transformado en un auténtico santuario dedicado a BTS.
Aunque su cariño es para los siete integrantes, hay uno que ocupa un lugar especial en su corazón: Jungkook.
"Es un artista completo. Más allá de que esté guapo o bien producido, creo que su presencia y la pasión con la que hace todo es lo que lo vuelve tan especial", compartió.
El costo de la exclusividad
Su colección no solo destaca por la cantidad, sino por el esfuerzo que ha implicado conseguir algunas piezas.
Letz relata que hubo momentos de verdadero estrés al intentar obtener artículos exclusivos, incluso antes de que se revelara de qué se trataban, lo que llegó a afectar su salud.
"Me dio colitis nerviosa, gastritis, reflujo… ni siquiera sabía qué era lo que iban a vender, solo que era de él y yo lo quería. Me puse muy mal, pero una amiga me ayudó a conseguirlo. Era una caja fuerte en forma de libro", recordó.
Pero su admiración no se queda en objetos materiales. Letz ha decidido llevar su amor por Jungkook y BTS literalmente en la piel. Cuenta con más de 20 tatuajes relacionados con el grupo, cada uno con un significado personal que marca distintas etapas de su vida como fan.
"El primero que me hice fue su rostro. Después su fecha de nacimiento, el logo de BTS, el de Army, el de Golden. Este es mi tatuaje más valioso. Incluso dejé un espacio libre porque cuando lo conozca, me va a firmar ahí y me voy a tatuar su firma", explicó.
La parte difícil de su amor por BTS
Ser Army a tiempo completo no ha sido un camino sencillo. Letz reconoce que ha tenido que enfrentar críticas y comentarios por su edad, su estado civil y por seguir con la misma intensidad a una banda de k-pop, algo que para muchos resulta incomprensible.
"Sí me decían que ya estaba casada, que tenía familia y que me enfocara. Yo estoy enfocada, pero él me gusta. La única persona a la que le pido opinión es a mi hija", afirmó con firmeza.
Afortunadamente, también ha encontrado apoyo en su círculo cercano y en su entorno laboral, donde incluso han hecho espacio para su ídolo coreano, integrándolo de forma simbólica a su uniforme de trabajo.
Esperanza en conseguir la entrada
Como miles de fans en México, Letz no logró conseguir boleto para el esperado regreso de BTS al país. Sin embargo, lejos de rendirse, mantiene viva la esperanza de que algo pueda cambiar de último momento.
"Sigo creyendo que algo va a pasar. Para Ciudad de México no lo hemos logrado, pero la esperanza sigue ahí", concluyó.
Una historia que confirma que BTS no solo conquista escenarios, sino que también deja huella profunda en la vida de quienes encuentran en su música una forma de sentirse acompañados.
rga