La repentina muerte de Jaime Sánchez Rosaldo a los 84 años, a causa de un infarto fulminante, ha conmocionado profundamente a la farándula mexicana.
El reconocido productor y mánager musical, célebre por lanzar al estrellato internacional a figuras de la talla de Lupita D’Alessio y José Luis Rodríguez "El Puma", también dejó un vacío enorme en su núcleo familiar, siendo el padre de Alessandra Rosaldo, vocalista de la emblemática agrupación de los años 90 Sentidos Opuestos.
Sin embargo, más allá de su imponente legado en los escenarios y los pasillos de Televisa, la partida del ejecutivo ha traído a la memoria del público la compleja y comentada relación que mantuvo en un principio con su yerno, el comediante Eugenio Derbez, a quien durante los primeros años del noviazgo prefirió mantener bajo la lupa.
Jaime Sánchez Rosaldo intentó alejar a su hija Alessandra de Eugenio Derbez
Cuando inició el romance entre la cantante y el destacado productor y actor —quien ya contaba con tres hijos y un largo historial de exparejas en el medio artístico—, tanto Jaime Sánchez Rosaldo como la madre de la intérprete, Gabriela Barrero, mostraron serias reservas. En una pasada entrevista para la revista Quién, Alessandra reveló las razones detrás de este distanciamiento inicial.
Al comienzo del noviazgo, Eugenio Derbez tenía la postura firme de no querer casarse ni tener más hijos, lo cual chocaba con los anhelos personales de la vocalista.
Al ver que su hija sufría y que la relación se estancaba tras varios años, Sánchez Rosaldo adoptó una postura seria y confrontó maduramente al comediante, cuestionándolo sobre sus intenciones reales y el amor que decía sentir por ella.
Lejos de ser un rechazo hacia la persona de Derbez, la actitud del ejecutivo respondía estrictamente a un instinto de protección hacia la estabilidad emocional de su primogénita.
La presión de la familia Rosaldo y un breve distanciamiento de la pareja hicieron reaccionar al creador de La Familia P. Luche. Cuando Eugenio finalmente decidió cambiar de opinión y dar el siguiente paso, el primer aliado que buscó para diseñar la espectacular propuesta de matrimonio fue precisamente a su suegro.
Sánchez Rosaldo dejó de lado cualquier reserva del pasado y se convirtió en el cómplice secreto del actor para planear el compromiso.
Con el tiempo, aquella inicial postura de defensa paternal ante la indecisión de Derbez se transformó en una profunda amistad y apoyo mutuo.
El reflejo de este fuerte lazo familiar se hizo evidente tras confirmarse el deceso del productor, siendo el propio Eugenio uno de los primeros en arribar al recinto funerario en la Ciudad de México para sostener y acompañar a su esposa en este doloroso momento de luto.