A las 19:30 horas, se celebró en la Catedral del Carmen de Torreón, una misa en la que se incluyeron intercesiones por el descanso del alma de Juan Gabriel, el gran cantante mexicano que recién dejó el mundo este domingo pasado.
Es recordado por haber dicho alguna vez al ser cuestionado en su homosexualidad, que "lo que se ve no se pregunta".
El Padre José Luis Escamilla, ofició el servicio religioso y se le preguntó si no habría algún conflicto acerca de pedir por Juan Gabriel, en el marco de la convocatoria de la iglesia mexicana para marchar contra los matrimonios igualitarios.
Esto en el talante de declaraciones emitidas por el papa Francisco quien señaló que hay que mostrar misericordia por personas de diversa preferencia sexual.
Así mismo, manifestó el sacerdote Escamilla que esta misa no fue tanto un homenaje y que esto debía quedar claro. Incluso que él mismo en las misas que ha celebrado, ha incluido el nombre del cantante en las intenciones de cada día.[OBJECT]
"La iglesia en México son los obispos, somos todos nosotros y no tanto que se le dedique un espacio, y aquí en Catedral será una intención mas. En lo personal lo tengo en un concepto de una persona muy representativa en el canto, la cultura, y que influyó mucho con su canto alegre, sentimental".
Añadió que el matrimonio es lo que las escrituras piden, desde el Génesis y desde que Jesús en cuanto le preguntaron sobre el matrimonio, dijo que era cosa de un hombre y una mujer, que tienen como fin procrear familia.
Previamente, en una de las casas que fue propiedad del ídolo ubicada en la calle Petunias de Torreón Jardín, alrededor de 50 personas, todas fans de Juan Gabriel y con un imitador incluido, rindieron un homenaje a punta de canciones tocadas por mariachi.
"Esta idea se le ocurrió a mi mamá y a unas compañeras, amigas, fans que lo queremos mucho y se nos ocurrió convocar en redes sociales. Que vea la gente de fuera que también la gente de Torreón está presente en este homenaje a alguien que queremos y que aún no creemos que haya muerto", dijo Ana María.
Cantaron varias de sus más famosas canciones, incluso varios niños. Cabe destacar que a los vendedores de recuerditos no se les "durmió el gallo" y se dirigieron primero a la casa de Juanga y después a Catedral, vendiendo fotos y copas tequileras a diez pesos.
CFG