Enfundada en un naked dress de Olivier Rousteing, la cantante Beyoncé cerró la Met Gala 2026. La pasarela de celebridades que desfilaron por las escalinatas del museo se apegaron al concepto Fashion is Art, que en esta edición buscaba explorar la relación entre cuerpo, arte y moda.
Más allá de las polémicas en torno a la designación de Jeff Bezos como presidente honorario y a las ausencias de Zendaya y Meryl Streep, de las que tanto se habló previo al evento, la inclusión implícita en la muestra Costume Art, una revisión de la diversidad corporal, se quedó corta.
La intención apenas se reflejó en la alfombra roja. En su lugar, dominó la tendencia del naked dress, con looks de Kendall Jenner, Kylie Jenner y Doja Cat, con quienes el cuerpo se convirtió en protagonista, sí, pero desde la estética escultural ya conocida.
Más que celebrar la diversidad corporal, la gala replicó aquello que cuestionaba: cómo el arte y la moda han representado —y excluido— los cuerpos diferentes.