La industria musical se ha visto sacudida en las últimas horas tras darse a conocer que el compositor de una de las canciones más icónicas de El Rey León presentó una demanda millonaria contra un comediante que realizó una interpretación considerada ofensiva de su obra. La pieza, que incluso fue interpretada por Elton John, forma parte del legado cultural de la cinta, lo que llevó a su creador a actuar legalmente.
Según información de PEOPLE, el ganador del premio Grammy Lebo M (Lebohang Morake) presentó una demanda el pasado 16 de marzo en California contra el comediante Learnmore Jonasi (Learnmore Mwanyenyeka). El humorista se volvió viral tras un clip del podcast One54 Africa, donde realizó afirmaciones sobre el significado de “Nants’ingonyama”.
Todo se originó a partir de un video difundido en redes sociales en el que, según la denuncia, el comediante mostró una falta de respeto hacia la reconocida composición, utilizada tanto en la película original de 1994 como en su adaptación de 2019. La banda sonora de la cinta fue compuesta por Hans Zimmer, con canciones de Elton John y Tim Rice.
La demanda y el comentario que desató la polémica
En el clip del podcast, Jonasi afirma que la frase “Nants’ingonyama bagithi Baba” se traduce como: “Mira, hay un león. Oh, Dios mío”. Sin embargo, la demanda sostiene que el comediante presentó esta interpretación como un hecho, y no como parte de un acto humorístico, además de ridiculizar el valor cultural del canto mediante imitaciones exageradas.
“La reducción de Jonasi a ‘Mira, hay un león. Oh, Dios mío’ no es una simplificación, sino una distorsión inventada y trivializante”, señala el documento legal, agregando que esto fue realizado con fines de beneficio personal y a costa de la integridad de la obra.
De acuerdo con la denuncia, el verdadero significado de la frase es: “Todos saludamos al rey, todos nos inclinamos en su presencia”, una interpretación que resalta su importancia simbólica dentro de la narrativa de El Rey León.
Finalmente, PEOPLE reportó que Lebo M busca un juicio con jurado y una compensación de 27 mil dólares por daños y perjuicios, colocando al comediante en el centro de la polémica internacional.