Benny Blanco ha pasado buena parte de su carrera construyendo canciones que el público no imaginaría que tienen su nombre detrás.
Como productor y compositor, ha trabajado detrás de algunos de los mayores éxitos del pop contemporáneo, colaborando con artistas como Rihanna, Katy Perry, Ed Sheeran y Justin Bieber.
Su trayectoria le ha valido múltiples nominaciones al Grammy y un lugar central dentro de una industria en la que producir supone escuchar, generar confianza y encontrar la forma precisa de traducir la visión de otra persona.
Para él, producir una canción, preparar una cena o iniciar un nuevo proyecto parecen responder al mismo impulso, al de seguir aquello que todavía consigue entusiasmarlo.
¿La música siempre estuvo en tus planes?
Desde niño, la música era lo único en lo que pensaba. Nunca tuve un plan B, ni siquiera podía imaginar una vida en la que me dedicara a otra cosa.
¿Hubo un momento en el que comprendiste que tu voz creativa se expresaba mejor a través de la producción?
Cuando empecé a experimentar con la música, pensaba que el artista grababa y que después el productor se encargaba de la masterización.
Más tarde entendí que crear una canción requiere el trabajo de muchas personas; también descubrí que no disfrutaba demasiado estar bajo los reflectores; me sentía mucho más cómodo ayudando a otros artistas a hacer realidad su visión.
¿Cómo distingues una buena sesión de una mala?
En una buena sesión, entramos al estudio sin saber qué va a ocurrir; pasamos horas riéndonos, quizá lloramos si hace falta y, seis horas después, de alguna manera tenemos una canción terminada que nos hace saltar de emoción.
¿Cómo suelen comenzar tus colaboraciones?
Por lo general, primero intento conocer a la persona. Muchas veces terminamos haciéndonos amigos. No suele tratarse de una reunión planeada en la que simplemente entramos al estudio para escribir una canción.
Por supuesto, eso también ha ocurrido, pero me siento más cómodo cuando ya existe una relación con el artista, porque crear una canción puede ser una experiencia vulnerable.
¿Cómo sabes cuándo algo es muy bueno y no sólo suficientemente bueno?
Siento algo en el estómago y en el pecho; es como estar a punto de ser atropellado por un automóvil o como acabar de besar a alguien por primera vez. Es difícil de explicar, es una sensación abrumadora que sólo aparece cuando algo te parece verdaderamente extraordinario.
Fotografía: JUANKR
Te has movido por distintos territorios creativos: la música, un libro de cocina, un pódcast y un nuevo libro. ¿Qué conecta esos proyectos?Los une el deseo de mantenerme creativo y no quedarme estancado. Cuando una pequeña voz en mi cabeza me dice que haga algo, intento seguirla. Me entusiasma probar cosas nuevas, quiero vivir sintiéndome emocionado e inspirado.
¿Por qué lanzar el pódcast Friends Keep Secrets ahora?
Quería crear algo que se sintiera como pasar el rato entre amigos, no como un espacio al que llegas para hablar con audífonos y frente a un micrófono. La verdad es que no es muy distinto de estar con tus amigos en casa. Si eso es lo que transmite, significa que lo estamos haciendo bien.
¿Cómo vives la fama?
Intento no pensar demasiado en ella. Nunca he sido alguien que lea los comentarios en internet o se busque a sí mismo en Google, trato de vivir cada día con la mayor normalidad posible y de no perderme en todo lo que rodea a la fama.
¿Cómo ha cambiado la manera en que las personas descubren y escuchan música desde que comenzaste? ¿Esa transformación ha influido en tu forma de trabajar?
No creo que haya cambiado mi manera de trabajar, pero el proceso de descubrimiento para el público sí se ha transformado drásticamente. Antes, la radio les decía a las personas qué debían escuchar. Ahora, más que nunca, son los propios oyentes quienes deciden cómo construir su experiencia musical.
¿Crees que tu estilo musical se refleja en tu manera de vestir o de construir un lenguaje visual?
Siento que me acerco a todo de la misma manera; siempre intento ser yo mismo y procuro no seguir tendencias.