Ya estaba anticipado. Robbie Williams rendiría un “homenaje” a la etapa del pop rock británico de la era de los noventas, aquel que encabezaron Oasis, Blur y Pulp.
Desde el primer sencillo, Rocket, junto a Tony Iommi de Black Sabbath, Britpop dejó entrever un sonido más crudo y nostálgico.
El nuevo disco de Robbie Williams
Originalmente saldría a finales del 2025, pero coincidía con el lanzamiento del The Life of a Showgirl de Taylor Swift, y Williams decidió sacar la bandera blanca, evitar el enfrentamiento de egos y posponer su salida.
“Quiero otro número 1”, dijo tras la decisión.
Se esperaba que el álbum fuera lanzado en febrero, sin embargo, este viernes se emitió completamente. Aunque se avecina una edición deluxe para el 6 del mes entrante.
Antes del lanzamiento, la voz de Angel ya había sacado cuatro sencillos: la ya mencionada Rocket, seguida de Spies. Vendría la bellísima Human, junto a los mexicanos Jessy y Joy; y luego la rockera y dulce Pretty Face.
Con el lanzamiento del disco salió el quinto sencillo promocional, All my life.
Su relación con los Gallagher
Uno de los distintivos del décimo sexto álbum es su sonido britpop más recargado hacia el estilo de los hermanos Gallagher, un homenaje a su legado en la escena.
Incluso, en varias presentaciones previas, el cantante de 51 años ha usado outfits deportivos, distintivos de los líderes de Oasis.
Hay que recordar que el ex Take That y los hermanos, tras una efímera amistad, tuvieron varios encontronazos públicos, sin embargo ya han limado asperezas. El disco lo corrobora con esos guiños musicales.
Williams busca obtener un número 1 y, con ello, romper el récord de más lanzamientos en esa posición, la cual tiene empatada con, nada más y nada menos, The Beatles.
hc