A las 21:25 Fher pidió: "Manda una señal de amor" y como respuesta los coros se multiplicaron en el Auditorio Nacional, que ya lucía a toda su capacidad: aunque afuera del inmueble la reventa aún ofrecía "buenos lugares".
"De pies a cabeza" dió secuencia a la fiesta que también protagonizaron Juan, Álex y Sergio; además de los músicos que acompañaron al cuarteto en el arranque de su gira "México lindo y querido Tour" por nuestro país.
"Habíamos ido a festivales, pero ahora estamos más cerca en la Ciudad de México, en el corazón de México. Está es una fiesta y la vamos a pasar de poca madre", dijo Fher al dirigirse al público y antes de que "Corazón espinado” pusiera ritmo a la velada.
"Labios compartidos" volvió a fusionar la voz del jalisciense con sus 10 mil invitados que de principio a fin entonaron el tema, en el que Fher se acompañó de su guitarra.
El cantante de nueva cuenta se dirigió a sus invitados : "Quiero agradecer a los que me están ayudando a cantar, porque con tantos aviones y salidas ando mal de la garganta y hasta me tuvieron que meter dos pinchazos. Así que gracias por la ayuda. Así es esto del rocanrol".
Para entonces las notas de "Dónde jugarán los niños" y un elefante enorme se sumaba a la escena, mientras Fher compartía su filosofía.
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"Éste sistema capitalista que nos ha dado beneficios, también ha lastimado mucho la Tierra. Hay que pensar globalmente y trabajar local", dijo.
El repertorio continuó al igual que la interacción entre el cantante y el público.
"Está es de las primeras canciones en México y en Latinoamérica", dijo cuando las primeras notas de "Bendita la luz" ya se reproducían en la sala.
El sonido de la armónica que ejecutaba Fher anunció "Vivir sin aire", y los coros subieron de intensidad, sobretodo cuando el anfitrión dijo: "Vamos México solito".
"Vamos a cantar los temas que ustedes quieran que les deleite. Ésta es la historia de una novia que me puso el cuerno. Veo muchas caras conocidas en esta ciudad de México que amamos. Salud por ustedes, las amamos. Y ésta va para todas las mujercitas coquetas, cachondas de esta ciudad de México. Esto se llama "Mariposa traicionera".
Tras la provocación volvió el ritmo y hasta el baile de Fher y sus fans con su versión de "Se me olvidó otra vez".
La ejecución de Sergio en la guitarra, Juan en el bajo y Álex en la batería permitieron que la fiesta siguiera con "Oye mi amor".
"Aunque un poquito raspado de la garganta, se siente uno arropado cuando cantan como ustedes. Ustedes son un quinto Maná", enfatizó el cantante.
En ese tema se permitieron traer el ritmo de Bob Marley, minutos después dejaron el escenario para un solo Álex, quien se convirtió en el centro de atención de todas las miradas que no perdían detalle de su habilidad para dominar la batería.
“Te solté la rienda” regreso a los músicos al escenario para continuar después con “Te lloré un río”.
En seguida se produjo el momento más emotivo de la velada, cuando el anfitrión dedicó “Reloj Cucu” “a mi mamá, que como muchas mujeres se quedó sola sacando adelante a sus hijos”, expresó al tiempo que más de uno enjugaba las lágrimas que había generado la interpretación.
Con “Eres mi religión”, el ánimo cambió y la fiesta volvió a florecer, especialmente cuando al ritmo de “Eres mi religión”, el público emuló las acciones de Fher y se levantó de su butaca para llevar el ritmo y armar gran baile en el Auditorio Nacional.
Desde “El muelle de San Blas”, que se reprodujo en el escenario con unas cuerdas, el canto siguió y la fiesta no paro; mientras que el público que, en su mayoría, pintaba canas; aunque también había un buen sector de jóvenes; aprobaba cada movimiento del anfitrión.
“Clavado en un bar” dio cierre a tan emotivo encuentro entre fans y músicos, así que Fher aprovechó el entusiasmo de sus invitados para presumir la bandera tricolor, de la que comentó el orgullo que le tiene "y lo mucho que nos quieren fuera del país"; mientras Sergio se lucía en la guitarra.
Tras el falso adiós y ante el típico “otra, otra, otra”, la banda regresó para despedirse definitivamente bajo un gran juego de luces y la ovación del público con “Rayando el sol”.
AJR