La industria musical está cambiando constantemente, pero varios son los artistas que continúan manteniéndose vigentes y adaptándose a las nuevas eras, justo como Manuel Carrasco, un artista que nunca se imaginó romper un récord de asistencia.
El artista, con una gran sonrisa, habla con MILENIO sobre su carrera, sobre lo que ha aprendido en estos años, pero también sobre las cosas complicadas a las que se ha enfrentado.
Manuel Carrasco, un crecimiento desde la humildad
El cantante español, quien está de visita en México por su concierto en el Auditorio Nacional, habla con emoción sobre cómo siente que su carrera es un regalo y un privilegio.
“Creo que ha ido de la mano: a medida que he crecido personalmente, mi carrera también lo ha hecho. El sueño se ha vuelto más grande porque tuve una actitud humilde para aprender de la vida y de las cosas que me pasaban. Llevamos bastantes años haciendo cosas excepcionales. Venimos de una gira impresionante en España y acabamos de presentar cuatro conciertos en estadios donde reuniremos a 200,000 personas en junio. Eso ocurre por trabajar muchísimo, ponerle mucha verdad y todo el cariño a lo que uno hace para devolvérselo a la gente”.
Pero al reflexionar sobre el gran número de personas a las que ha llegado su música y en las que se vuelve parte de su vida, el artista asegura que se siente abrumado.
“Sé que las canciones son poderosas y en ellas todos nos encontramos. Cuando una canción es buena, transmite y el mensaje toca el corazón, adquiere un poder especial que ya no tiene que ver conmigo, aunque yo la haya escrito. Es un vehículo poderoso y me gusta escribir para sumar en este mundo caótico al que a veces nos enfrentamos”.
Una evolución constante
Ahora nuestros artistas favoritos están a un clic de distancia, pero antes teníamos que esperar para comprar los discos en las tiendas oficiales; estas diferencias también las vivieron los artistas, precisamente Manuel habla sobre ellas.
“En cada época hay dificultades. Antes no había redes sociales y dependías de una discográfica o alguien que apostara por ti. Hoy esa parte es más fácil, pero también hay mucha más competencia. Uno debe trabajar más la parte de ser único, lo más original posible, y apostar por la emoción y lo auténtico. Lo más importante es hacer canciones que tengan una verdad fuerte. A partir de ahí todo se puede dar, a veces de manera lenta y otras más rápida. En mi caso, al principio fue un sube y baja continuo que con el tiempo se estabilizó”.
Sobre la fama abrumante que llega tan de repente es algo de lo que también nos habló:
“Lo más difícil es encontrar un equilibrio para no perderte en la ebullición de una carrera de esta índole. El equilibrio entre lo personal, lo profesional y mantener los pies en el suelo; no estar en las nubes demasiado tiempo. Ahí reside gran parte del secreto: mantener fresca la parte creativa. Uno no puede perderse en lo que no debe. Siento que por momentos estoy en el lugar correcto y por momentos lo busco”.
El pasado y el presente de Manuel Carrasco
El artista recuerda su inicio, cómo un programa de televisión le abrió la oportunidad, pero el trabajo constante fue el que lo llevó a estar en donde se encuentra ahora.
“Me di a conocer en un programa de televisión muy mediático y, a partir de ahí, hubo un cúmulo de sensaciones y una búsqueda por encontrar un camino propio que vino con el tiempo. El camino se hace andando y haciendo canciones. Esas canciones me han llevado a ostentar ese récord de más de 74,000 personas. Ocurre después de hacer un recorrido bonito y poner el corazón en las cosas. Se lo agradezco mucho al público, que ha sido el verdadero artífice”.
Agregando: “La fama me puso en el camino de la música; antes hacía otra cosa y no pensaba que esto pudiera ser real. El cambio fue difícil porque era muy joven y no tenía experiencia para gestionar todo eso. Con los años salí indemne después de algunas heridas. La música siempre fue mi salvavidas, independientemente de la fama. Tuve claro que el objetivo era hacer una carrera con credibilidad; la fama no era el fin de esto, era un añadido inevitable cuando todo se hace más grande”.
Por último, celebra su show en el Auditorio Nacional y manda un mensaje al público:
“Soy bastante ‘disfrutón’ en el escenario; es el hábitat donde me siento a gusto. México es un país que me atraviesa por su pasión e identidad propia. Los invito a que vean esta parte más salvaje de mi carrera y de mi último disco. Hay mucha verdad y un mensaje profundo que nos suma a la vida”.