La industria musical se mantuvo en vilo tras confirmarse que Bonnie Tyler, una de las voces más emblemáticas de los años 80, fue hospitalizada de emergencia en Portugal, país donde reside desde hace años junto a su esposo, Robert Sullivan. La noticia se dio a conocer a través de un comunicado en el sitio web oficial de la artista y fue retomada por medios locales como Safe Communities Portugal.
De acuerdo con reportes de agencias internacionales y Latinus, la intérprete de 74 años tuvo que ser sometida a una cirugía de urgencia en el Hospital de Faro, en la región de Algarve, debido a una perforación intestinal. Afortunadamente, sus representantes han asegurado que la intervención fue un éxito y que la cantante se encuentra actualmente estable y en proceso de recuperación.
¿Quién es Bonnie Tyler?
Nacida en Gales en 1951 como Gaynor Hopkins, la artista buscó un nombre que sonara a estrella y, tras combinar listas de nombres y apellidos al azar, nació Bonnie Tyler. Su ascenso comenzó con It's a Heartache, pero fue su colaboración con Jim Steinman la que la elevó al estatus de superestrella.
La cantante es mundialmente reconocida por himnos que han desafiado el paso del tiempo, Total Eclipse of the Heart: Su éxito más icónico, el cual experimenta picos de popularidad del 200% en plataformas digitales cada vez que ocurre un fenómeno astronómico real. Holding Out for a Hero: Escrita para la película Footloose, la canción ha tenido una "segunda vida" gracias a versiones como la de Shrek 2, algo que a la propia Bonnie le divierte profundamente.
Bonnie Tyler: La voz que nació de un grito
Lo que muchos consideran su mayor activo —su voz rasposa y potente— fue en realidad el resultado de un accidente médico. En 1977, tras una cirugía de cuerdas vocales, el médico le prohibió hablar por seis semanas. Sin embargo, un grito de frustración durante el periodo de recuperación "rompió" su voz para siempre. Lo que parecía el fin de su carrera terminó definiendo su identidad artística y permitiéndole vender millones de discos.
Más allá de los escenarios, Bonnie Tyler destaca por una estabilidad poco común en el mundo del espectáculo; lleva casada con el judoca olímpico Robert Sullivan desde 1973, una unión de más de 50 años que la acompaña ahora en su recuperación en tierras portuguesas.