Rigo Tovar era un rockstar, no cabe duda. Lleno de parafernalia, un estilo de vestimenta que usaban las estrellas del género: cabello largo, chaqueta de cuero o estilo country, lentes oscuros. Autos ostentosos y un estilo de vida salvaje.
¡El Ozzy Osbourne mexicano!
Además no podía ocultar su gusto por el rock que practicó cuando joven. En cada canción se nota la influencia del rock and roll de los 50 y 60s en su propuesta tropical.
Y es que los inicios de su travesía en el mundo de la música fueron el rock, sin embargo el negocio ahí era difícil.
Pero nunca dejó su pasión en el género. Fue tan amante que incluso se empeño en grabar en los míticos estudios Abbey Road en Londres, en 1977.
Aprovechando un tratamiento médico para la vista, rentó el estudio donde grabaron The Beatles para producir parte de su séptimo álbum, Dos tardes de mi vida.
Pero no solo fue en "el sonido" con su grupo Costa Azul, o estar en el nido de The beatles, también en su música quedó implícita.
¿Has escuchado Rock caliente (Acapulco Rock)? Nada que envidiarle a los Teen Tops o Los Locos del Ritmo.
¿O su versión de El Último Beso de Wayne Cochran, con un toque más acelerado y una guitarra distorsionada y exceso de sintetizadores para el disco La Fiera?
Y es precisamente en este disco de donde sale su tema más raro:
Yo No Quiero Encadenarme a Tu Amor, una pieza de casi cinco minutos con un ritmo tan acelerado al estilo Deep Purple o Led Zeppelin, riffs pesados y solos de guitarra, sintetizadores furiosos y un coro que rosa el heavy metal.
El disco fue lanzado en 1989 con 12 temas, todas tropicales, a excepción del mencionado cover de The Last Kiss y la hard rock, casi metal, Yo No Quiero Encadenarme a Tu Amor, quinta canción del disco.
¿No lo crees? escúchala por ti mismo.
Video de la versión en vivo de Yo No Quiero Encadenarme a Tu Amor
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