Tokio tiene un nuevo sonido y se llama Gachi Funk. WOLF HOWL HARMONY es un cuarteto de J-Pop formado por GHEE, HIROTO, RYOJI y SUZUKI, surgido del proceso de audición más grande en la historia de LDH JAPAN, iCON Z, con aproximadamente 48,000 participantes.
En apenas dos años desde su debut, sus sencillos Bossa Bosa y Marmalade acumulan cerca de 6 millones de visualizaciones en YouTube y más de 3 millones de reproducciones en Spotify, consolidándolos como una de las propuestas más interesantes del J-Pop contemporáneo.
Ahora llegan con Gachi Funk, el primer adelanto de su EP debut tera, una obra que los captura parados entre la noche y la mañana, en la frontera entre la tranquilidad y el impulso. La canción mezcla funk, hip-hop y raíces brasileñas con letras en portugués, inglés y japonés: un sonido que no pide permiso y que tiene la mirada puesta en Latinoamérica.
Desde su debut y en entrevista con MILENIO, WOLF HOWL HARMONY dejó claro que no quería seguir un camino predeterminado. La identidad del grupo se construye sobre una premisa simple pero poderosa: amar la música sin límites y atreverse a hacer lo que nadie ha hecho antes:
"En lugar de simplemente seguir un camino predeterminado, queremos desafiarnos a nosotros mismos intentando cosas que nadie ha hecho antes", explica GHEE. "Cada miembro tiene su propia historia, raíces musicales y bagaje personal, y de ahora en adelante esperamos expresar esos elementos más profundamente a través de nuestra música."
El corazón brasileño de Gachi Funk
Esta filosofía se traduce directamente en la canción, donde cada decisión creativa responde a una intención clara de conectar con el mundo entero.
Y el corazón del tema late con un ritmo de origen muy concreto: las raíces brasileñas de GHEE, quien no solo aportó su bagaje cultural sino que tomó un rol activo en la producción, involucrándose en la escritura de letras en portugués y proponiendo ideas para la coreografía.
"Con 'BAKUON' nos atrevimos a explorar el funk brasileño en un momento en que muy pocos grupos de chicos experimentaban con ese género", recuerda GHEE. "Como se conecta con mis propias raíces, fue un punto de inflexión importante para mí."
Desde entonces, su participación en el proceso creativo no ha hecho más que crecer. En Gachi Funk y Bossa Bosa, la huella de sus raíces se siente en los matices del beat, la elección de palabras y el groove general. HIROTO lo confirma desde adentro:
"GHEE, que puede hablar portugués de verdad, aportó letras en ese idioma y también sugirió incorporar elementos de baile tendencia en la coreografía. Gracias a eso, siento que pudimos crear música que más personas pueden disfrutar genuinamente."
Que una canción mezcle portugués, inglés y japonés de manera natural no es casualidad ni capricho: es una declaración de intenciones, la forma más honesta de decirle al mundo quiénes son y a dónde quieren llegar, llegando a más fans en el mundo.
"En WOLF HOWL HARMONY tenemos miembros como GHEE que vienen de raíces diversas, y creo que es muy importante que al mezclar idiomas, nuestra música pueda llegar a la gente más allá de las fronteras", dice RYOJI.
Para GHEE, la decisión también responde a un objetivo concreto que el grupo lleva en mente desde sus inicios:
"Uno de nuestros objetivos es algún día actuar en vivo en Latinoamérica. Por eso queremos seguir tomando este tipo de enfoques y esperamos que todos puedan sentirse emocionados y disfrutar este camino junto a nosotros."
No toda la música de WOLF HOWL HARMONY nace desde la libertad total. Marmalade, el tema final del drama japonés de TV Asahi, representó un desafío diferente: crear desde las necesidades de una historia que ya existía.
Para SUZUKI, ese proceso exige antes que nada un ejercicio de escucha y comprensión profunda:
"Cuando se crea algo para un proyecto, es esencial tener una comprensión muy profunda y clara de la obra en sí. Por eso el proceso siempre comienza con entender completamente el proyecto primero."
El sueño latinoamericano de WHH
Si hay algo que WOLF HOWL HARMONY tiene claro es que Gachi Funk no fue diseñada solo para escucharse: fue pensada para vivirse en vivo, con el público bailando junto a ellos. Y hay un lugar en el mundo donde esa imagen cobra especial fuerza.
"Tengo la impresión de que los fans en México tienen una fuerte pasión por el baile", dice RYOJI. "Si alguna vez tenemos la oportunidad de actuar allí, me encantaría que bailáramos juntos. Ya estoy emocionado y esperanzado de que todos se unan."
La visión a largo plazo del grupo no deja lugar a dudas: quieren un world tour, quieren colaborar con artistas latinoamericanos y quieren que su música llegue a todos los rincones del planeta. No como una aspiración vaga, sino como un objetivo concreto que ya discuten entre ellos.
"En el futuro, definitivamente nos gustaría colaborar con artistas latinoamericanos, es algo de lo que los miembros hemos hablado entre nosotros. Uno de nuestros grandes objetivos es realizar un world tour, y estamos decididos a hacerlo realidad", afirma SUZUKI.
RYOJI va un paso más allá y pone nombre a su colaboración soñada:
"Soy un gran fan de la música de J Balvin, así que me encantaría tener la oportunidad de colaborar con él algún día." GHEE lo resume con la contundencia que caracteriza al grupo: "¡Por supuesto que quiero! Eso es parte de la visión que tengo para mis sueños, y definitivamente quiero hacerlo realidad."
HIROTO cierra con un mensaje directo para los fans latinoamericanos: "Cuando vengamos a actuar cerca de ustedes algún día, ¡esperamos que vengan a vernos!"
La pregunta ya no es si WOLF HOWL HARMONY llegará a Latinoamérica. La pregunta es cuándo.