"Onwards and Sideways", una mirada distinta al Parkinson

Laura Linney y Rhys Ifans protagonizan una cinta que rompe estereotipos sobre esta condición

La película forma parte de la selección oficial del Festival Internacional de Cine de Toronto (Especial)
Toronto, Canadá /
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Para Laura Linney y Rhys Ifans era fundamental que "Onwards and Sideways" se acercara al Parkinson con respeto y sensibilidad, pero también se alejara de la típica representación de una condición que puede manifestarse de maneras muy distintas.

El Parkinson es tan único para cada persona como lo es cada copo de nieve respecto a los demás. Es una condición muy específica. Hay 40 síntomas diferentes, y puedes tener una variedad de ellos, solo dos, o puedes tener ocho. Así que se manifiesta en cada persona de una manera muy particular. Yo no tenía idea de eso”, nos confesó Linney en entrevista.
“Además de los síntomas, están los efectos secundarios de los distintos medicamentos que toma la gente, con los que a veces es más difícil vivir que con la condición misma”, agregó Rhys Ifans.

En la película dirigida por John Madden y escrita por Paul Mayhew-Archer, Ifans interpreta a Tony, maestro de una escuela primaria, y Linney a Emma, una compositora y madre soltera de dos hijas. Los dos reciben un diagnóstico de Parkinson el mismo día y, a lo largo de cinco años, se van acercando mientras enfrentan la condición de manera diferente.

Aproximarse a los personajes creados por Mayhew-Archer, guionista que vive con Parkinson desde 2011 (y que además interpreta a Tom en la cinta), fue para Linney una responsabilidad que llegó a asustarla.

“Tuve un momento antes de que empezáramos en el que realmente entré en pánico. Y pensé: ‘Dios mío, no sé si voy a ser capaz de hacer esto con la habilidad que se requiere para hacerlo y hacerlo bien, con el respeto que merece’. Y me asusté mucho. Afortunadamente, tuvimos una enorme cantidad de apoyo. Y además tenía a Rhys. Así que terminó siendo realmente una de las mejores experiencias que he tenido en un set… Nunca había estado inquieta antes de empezar algo desde el principio. Recuperarte de esa inquietud y luego tener que atravesar toda la vida de una película es un lugar extraño y vulnerable desde el cual comenzar”, admitió Linney.

Una conexión de décadas

Para el director John Madden, llevar a la pantalla una historia relacionada con el Parkinson pareció ser la culminación de una conexión con el tema que había comenzado unos 50 años atrás, cuando vio un documental sobre la enfermedad realizado por Jonathan Miller.

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"Ese documental me impactó muchísimo porque conocía a Jonathan, quien tenía una mente extraordinaria. Así que lo vi con mucho interés, y fue una exploración completamente fascinante de lo que era esa condición. Y simplemente se me quedó grabado. De hecho, algunos elementos terminaron en la película", recordó el también director de Shakespeare in Love.

Décadas después de aquel primer acercamiento, el guion de Mayhew-Archer volvió a poner el tema frente al cineasta, esta vez desde una perspectiva mucho más cercana y personal. Madden recibió una primera versión en 2018 y, aunque entonces no pudo involucrarse, retomó el proyecto seis años después y trabajó durante varios meses con el escritor y la productora Hilary Bevan Jones para seguir desarrollándolo.

"La siguiente vez que volví a involucrarme con esto, o más bien que llamó a mi puerta, fue cuando Hilary quiso saber si podía leer el guion de Paul. Y eso fue en 2018; quien para entonces llevaba siete años abriéndose camino a través de esta condición. Coincidentemente, un miembro de nuestra familia de pronto se había visto afectado por esta enfermedad. Y pensé: 'Realmente no puedo involucrarme con esto, pero me interesaría mucho leerlo'. Así que lo leí. Y la película me sorprendió bastante porque era divertida y porque, además tenía una especie de cualidad emocional dulce, un componente romántico”, contó Madden.
Una comunidad frente y detrás de la cámara

Además de la emotiva interpretación de los protagonistas, "Onwards and Sideways" incorporó a más de 25 personas con Parkinson, algunas incluso en papeles con diálogo, una decisión que permitió que la película estuviera rodeada de experiencias reales.

"Mucha gente hacía la pregunta: si vamos a hacer una película sobre esto, entonces ¿no deberían ser todos los personajes personas con Parkinson? Pero, en realidad, eso se vuelve imposible en términos de contar la historia", explicó Madden.

La razón, dijo, tiene que ver con la línea de tiempo del guion: la historia sigue a Tony y Emma a lo largo de cinco años, durante los cuales sus síntomas evolucionan de manera progresiva y muy específica.

"Nos dimos cuenta de que no podíamos contar esa historia con personas con Parkinson, porque se desarrolla a lo largo de ese periodo de tiempo", continuó Madden.

La solución fue encontrar un equilibrio entre las exigencias dramáticas de la historia y una presencia amplia de la comunidad alrededor de los protagonistas. Esa búsqueda de autenticidad también se extendió detrás de cámara: el equipo de terapeutas especializados en Parkison de Neuro Heroes acompañó de cerca a Linney e Ifans y, antes del rodaje, dedicó una semana a estudiar cómo evolucionarían los síntomas de cada personaje durante esos cinco años; después, estuvo presente diariamente en el set.

“Fueron fundamentales y fueron absoluta e increíblemente importantes. Y también Anna y Laura fueron personas espectaculares. Y los dos teníamos bastante miedo, esperando hacer esto bien y no queriendo arruinarlo. Así que fueron increíblemente amables y muy pacientes. Y como estaban en el set todos los días, nos sentimos muy cuidados”, contó Linney.

Más allá de acercar al público a una experiencia específica, Ifans señaló que esperaba que la película despierte una respuesta más amplia sobre la condición humana.

“Creo que todo el mundo se llevará cosas muy diferentes. Solo espero que la gente quizá se sienta un poco más humana que al principio. Quiero decir, alguien con Parkinson va a experimentar una película muy diferente. Se trata de lo maravillosos y desordenados que somos como especie”, concluyó.

Datos curiosos

Paul Mayhew-Archer trabajó durante diez años en el proyecto, inspirado en parte por su propia experiencia con el Parkinson, diagnosticado en 2011. Madden leyó una primera versión del guion en 2018.

Durante una escena, el equipo incluso bromeó con que la cinta podría titularse Fucking Move, la frase que Tom, interpretado por el propio Mayhew-Archer, repite una y otra vez mientras intenta cruzar una puerta durante un episodio de “freezing”.

Mayhew-Archer, de 72 años, audicionó para interpretar a Tom y obtuvo el papel. La producción buscaba incluir a tantos intérpretes con Parkinson como fuera posible, tanto en papeles con diálogo como en el ensamble.

Más de 25 personas con Parkinson de distintas partes del Reino Unido participaron en la película, incluyendo actores y bailarines. Durante el rodaje, las tomas incluso llegaban a detenerse cuando sonaban las alarmas que les recordaban tomar sus medicamentos.

Thomas Newman comenzó a componer antes de ver imágenes de la película e incluso escribió la música de la secuencia de paracaidismo basándose únicamente en la descripción que John Madden le hizo de la escena.

OAGP


  • Mariana Mijares
  • Comunicóloga de profesión, periodista de oficio y autora del libro 50 citas y otros desastres. Además de Milenio, colabora en medios como Esquire, Cosmopolitan, Time Out, y Volaris. Vive entre la realidad y la ficción; pues casi siempre está en el cine o el teatro, escribiendo reseñas, haciendo entrevistas y, sobre todo, imaginando las historias que contará después.

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