Rhaenyra por fin es reina y se legitimó con la muerte de Otto Hightower. Ella se debate entre la oscura visión de Daemon se contrasta con la filosofía que le dejó su padre Viserys El Conciliador.
Y aunque Aegon y Aemond, son el principal objetivo de la reina, en la conversación surge otro nombre con el cual tendrá que luchar: Daeron, su medio hermano menor quien fue enviado a ser cuidado en la tierra de los Hightower.
A continuación te vamos a decir todo lo que ocurrió en el tercer capítulo de La Casa del Dragón temporada 3 y, como siempre, te advertimos que este artículo es para dar mayor amplitud a lo que ocurrió en esta saga del universo de Game of Thrones, por lo que contiene spoilers, por lo que te recomendamos que, para une mejor experiencia, veas el capítulo publicado en HBO Max.
¿Qué pasó en el capítulo 3 de La Casa del Dragón?
Daemon, con tres dragones, se postra frente al ejército de los Hightower y le exige a Lord Ormund que le entregue al pequeño Daeron para llevarlo ante Rhaenyra. Contra accede a entregar a su protegido y aprendiz y le entrega al joven.
Mientras tanto en King's Landing la nueva corona está sufriendo los estragos de la guerra. Los Hightower sacaron el oro y dejaron en crisis al reino. El único que sabe que sabía en dónde puede estar el dinero era Lord Jasper, quien fue decapitado al lado de Otto. También persiste la plaga de las ratas. Hay que recordar que en la temporada anterior Aegon mandó a matar a los cazarratas tras el asesinato de su bebé.
¿Qué hizo Rhaenyra como reina? de la cena de las ratas a la pelea con Corlys
La nueva reina pide consejo a Alicent sobre cómo gobernar entendiendo su periodo de reina madre durante la convalecencia del Viserys, quien le aconseja ser frontal. Por su parte, Lord Corlys preside una cena privada con Rhaenyra en donde le pide que Alys y Addam sean reconocidos como Velaryon y así garantizar la sucesión del trono de Driftmark.
Esto sucede casi simultáneo con el rechazo del septo a declarar reina a Rhaenyra por no haber dado luto al rey Aegon.
Rhaenyra tiene que tomar duras decisiones: una es que su hijo menor Joffrey regrese a Vale para evitar algún atentado.
Luego, ante el reclamo de los pobladores del reino por la hambruna y la denuncia de la copta de alimentos por parte de los ricos, decide dar una cena con los burgueses de King’s Landing.
En ella sirve platos de ratas guisadas mientras los enfrenta por acaparar los alimentos, Mientras ocurre la cena de las ratas, los guardias reales saquean las bodegas de los ricos y les advierte su postura.
Finalmente en el nombramiento como caballeros jinetes de dragón, surgen Hulk El Blanco, Hugh El Martillo y Addam de Hull, negándole así el apellido Velaryon.
Lord Corlys reclama a Rhaenyra que no haya dado su apellido a su nuevo jinete. Ella responde que eso deslegitimaría su ascensión al trono y Velaryon le recuerda que sus hijos también son bastardos legitimados. Aquí se da el primer choque de su grupo cercano.
Rhaenyra envía a Demon a Vale para obligar a que Lady Jane a que pague tributo mientras éste le recuerda que tiene que matar a Daeron. Ella le expresa su deseo de actuar como conciliadora como su padre, quien incluso abandonó a su dragón para fijar su postura pacifista, porque aseguraba que sería la destrucción de los Targaryen.
Ante la negativa del septo de declararla reina, Rhaenyra va a las afueras del recinto sagrado a entregar la comida a la gente. Mysaria le dice le dará mayor legitimidad que la unción del sagrado representante
“Quémenlo todo”
Rhaenyra le confiesa a Alicent que tiene a su hijo Daeron y lo lleva ante ella pero se da cuenta que la reina viuda lo desconoce, descubriendo que fue un señuelo puesto por Ormund Hightower y que el verdadero joven sigue resguardado.
Todas las insignias de la casa Hightower son apiladas mientras se parafrasea la cita que será mítica casi 200 años después cuando el rey loco Aerys pide la destrucción de King's Landing: “Quémenlo todo”.
Un domador de dragones logra escapar del asedio de los Hightower en Tumbleton, donde se infiltraron entre los ciudadanos. Rhaneyra responde que se debe atacar a lso invasores, pero el domador le cuestiona que eso implicaría matar inocentes.
El desencanto de La Cruel se pierde entre las llamas de los colores de Hightower incendiándose. Si has leído los libros o conoces de qué trata Danza de Dragones, sabrás que Tumbleton es un gran escenario en el futuro.