HBO Max ha cautivado al público mexicano al entregar una nueva adaptación de una de las historias más emblemáticas del ‘realismo mágico’, hablamos de la novela escrita por Laura Esquivel, ‘Como agua para chocolate’.
Esta nueva adaptación nos regaló una visión un poco diferente de algunos personajes, profundizando más en ellos, como es el caso de Pedro Múzquiz.
Aunque esto llevó a muchos a pensar que el final podría ser diferente, aquí te decimos qué ocurrió en este último episodio de la serie de HBO Max.
Así fue el final de Como agua para chocolate
Al final del penúltimo episodio vimos cómo Pedro le pidió a Tita que eligiera lo que a ella la haría feliz, es así como llegamos al final, con nuestra protagonista con un vestido blanco, aunque aún con dudas, preparándose para su boda, acompañada de Nacha, la cocinera que la cuidó y le enseñó todo lo que sabe.
Vemos cómo el espíritu de quien fue como una madre para Tita le dice que hace lo correcto si sigue a su corazón, con esto en la mente sube a la carroza acompañada de Pedro y Rosaura, hasta llegar a la iglesia, donde el doctor Brown la espera.
La boda se realiza ante los ojos de Pedro, quien se resigna ante la situación, pero al momento de que el padre está a punto de consumar la unión, Tita le pide perdón a John y sale huyendo; ante esto, el fuego se enciende en los ojos de Pedro, quien de inmediato sale tras Tita a pesar de los intentos de Rosaura por detenerlo.
Tita y Pedro sí terminan juntos, pero en el futuro
Tras esto, Tita y Pedro deciden escapar, pero Rosaura lo impide, por lo que llega a un trato con Tita, quien es aquí donde rompe por fin la tradición de su familia, pues su hermana se compromete a dejar ser libre a su hija Esperanza con la condición de que ella se vaya del rancho y Pedro se quede con su familia.
Impidiendo la relación entre ambos, Tita le explica la situación en una carta a Pedro, quien se resigna ante la situación, actuando como un padre ejemplar, pero sin volver a mostrar algún afecto por Rosaura.
Mientras esto pasa, nos enteramos que Juan Alejandrez terminó muriendo durante la batalla, por lo que Gertrudis llora ante su cadáver.
Los años pasaron y Esperanza, ya como adulta, se compromete con el hijo del doctor Brown, tras la muerte de Rosaura, quien se deterioró debido a la “amargura” de su interior.
Tras la boda, Tita se reencuentra con el doctor Brown y con Pedro, después de 20 años de no verse, por lo que terminan consumando su pasión en la pequeña cabaña donde Tita vivió y recibió a Esperanza durante esos 20 años en los veranos.
El fuego de la pasión y los cirios que se encontraban en la habitación, colocados por Nacha, comienzan un incendio, siendo así que ambos, Pedro y Tita, son consumidos juntos por su propia pasión.
Esperanza regresa a la casa y encuentra el recetario de Tita, revelándose que la narradora es de la familia y afirma que el espíritu de nuestra protagonista sigue vivo en todas las recetas.