En vísperas del mundial de fútbol está llegando la película de Gabriel Ripstein “México 86", protagonizada por Diego Luna y Karla Souza, la cual relata a manera de sátira el cómo fue que el país consiguió ser sede del mundial en aquel año.
Diego, recién llegado de presentar su película “Ceniza en la boca” en el Festival de Cannes, habló de la película que le hizo recordar el mundo de los ochentas que vivió al lado de su padre.
“El paso por Cannes fue muy lindo pero se duerme muy poco, ya me da gusto estar en casa, estar aquí para reencontrarme con el equipo con el que pasé un rodaje muy divertido e intenso”, compartió en la premier de “México 86”.
El también director interpreta a Martín de la Torre, un personaje ficticio pero que toma inspiración de personas reales que fueron claves en el suceso narrado.
“Es un burócrata que quiere servirle al estado y hacer lo imposible, tengo muchos referentes que nunca voy a decir pero los trabajamos mucho entre Gabriel y yo a quién nos recordaba este personaje, es ficticio y eso nos daba chance para usarlo como excusa para hablar de varias personas que fueron importantes para este país”, describió Luna.
El protagonista explicó que esta cinta significa la oportunidad de celebrar un evento como este que fue muy importante, también hablar de todo lo que está detrás que alomejor ya se nos olvidó o nunca nos terminamos de enterar, además de crear una película que sea entretenida que sea divertida y emocionante para el espectador.
Admitió que con la historia que incluye sobornos y corrupción se pueden establecer muchos paralelos con el mundial actual.
“La cosas han cambiado, habría que analizar si para bien o para mal. El mundo es distinto, la comunicación es diferente, lo que hoy significa el fútbol a nivel mundial es otra cosa, pero aquí empezaron a moverse otros intereses que nada tenían que ver con el fútbol y por eso es interesante verla”, dijo a MILENIO.
Ante la queja de personalidades como el ex futbolista Hugo Sánchez por cómo son retratados en la cinta que se encuentra en selectas salas de cine y que llegará a Netflix el 5 de junio, Diego reiteró que no es un documental.
El director Gabriel Ripstein argumentó que se tomaron licencias que fueran verosímiles en favor de la narrativa con la misión de combinar una historia divertida con el retrato de un personaje profundo.
“La historia real ya de por sí tiene un gran componente surreal que supera la ficción, entonces el ejercicio para ver qué usábamos y que no de la realidad se hizo en función de darle estructura cinematográfica al cuento”, explicó el cineasta.
Ripstein reveló sentir un poco de nervio al soltar un proyecto al que le ha dedicado bastante tiempo con la atención en muchos detalles pero fue satisfactorio el resultado. También asegura que los expertos en el tema señalan al mundial del 86 como uno de los mejores de la historia y que lo más interesante no sucedió en la cancha.
“Por un lado es rendir homenaje a un mundial que fue históricamente muy importante, relevante y memorable. Además del cómo se logró, a mí siempre me interesa abrir el cofre a las cosas y asomarme a lo que se supone que no te debes de asomar", comentó.
“Hicimos una película de fútbol que no se trata de fútbol y donde no hay de futbol; hay oficinas, conspiración, mentiras y sobornos, eso es lo que me parece interesante de contar por que no lo había visto, las películas de deportes tienden a ser muy esquemáticas y cursis, eso no me interesa, me interesa cómo es que sucede un fenómeno que no debería de suceder”, agregó.
Daniel Giménez Cacho interpreta a Emilio Azcárraga y Karla Souza da vida a una mujer que juega con el papel de cuestionar y redirigir como una brújula a un personaje tan delirante como el que hace Diego.
“Son personajes a los que muchas veces no se les pone el foco porque sucede a puerta cerrada, sucede en la alcoba, creo que al final del día muchos de estos grandes hitos y las grandes decisiones recaen y se detonan mucho en esa intimidad”, comentó el director del personaje de Souza.
Karla compartió cómo fue la dinámica con Diego Luna y Gabriel Ripstein durante la producción.
“Pudimos estar juntos tres días antes de comenzar a filmar, platicando de los personajes y su relación, qué queríamos ver y qué no. A Diego le interesaba mucho que el personaje tuviera su propio camino y desde que entré al proyecto sentí el interés de mostrar una mujer que tiene su historia y que no entra directamente a la doble vida que tiene Martín”, recordó la actriz.
También compartió que ella no considera que hayan cambiado las cosas que suceden tras bambalinas en ese tipo de eventos en los últimos cuarenta años.
“Creo que antes tenía una visión muy ingenua de lo que era el fútbol que nada´más se vivía el poder en la cancha y ahora lo que me interesa más es cómo se meten los goles fuera de la cancha, los intereses de por medio y el cómo se mueven las decisiones en ese mundo donde México se ha colado aún sin ganar un mundial es el único país que ha sido sede en tres veces entonces algo tenemos”, comentó.
OAGP