Existen muchos discos de música cubana, pero pocos han trascendido como lo ha hecho Buena Vista Social Club. Su versión musical, la primera producción internacional fuera de Estados Unidos que llega a México como una réplica del espectáculo presentado en Broadway, se presentará en el Teatro Insurgentes de CdMx el próximo 12 de noviembre de 2026.
Uno de los atractivos más grandes de este musical es el papel que tendrán los músicos dentro de la obra. Además de que formarán parte de la función, interactuarán con los actores y tomarán acción en cada canción. Su participación hará más latente la sensación de fiesta y alegría que Buena Vista Social Club busca dejar en el espectador.
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Julieta González, directora de teatro y eventos familiares de Grupo CIE, mencionó que, contrario a otros espectáculos, el ensamble musical no sale del escenario, ni permanece en un foso sino que es parte de la compañía.
¿Cómo será Buena Vista Social Club?
Aunque la adaptación no requirió muchas modificaciones, el equipo de producción trabajó con el escritor del libreto original para ajustar detalles que hagan la experiencia más disfrutable para el público mexicano.
Como parte de las decisiones que los actores de Buena Vista Social Club deberán tomar, está la de definir si se imitará el acento cubano; hasta ahora los intérpretes serán quienes tendrán la última palabra.
En la conferencia de prensa en que se presentó el musical se habló de la conexión cultural que existe entre México y Cuba, lo que —aseguran— ayudará a conectar con el público con mayor facilidad. Para quienes crecieron escuchando bolero, son, danzón u otro de los sonidos que han viajado durante décadas entre Cuba y México, la historia difícilmente resultará ajena.
Por ejemplo, Víctor Varona, actor mexicano con ascendencia cubana, menciona que ambos países comparten demasiada herencia cultural.
“Los boleros, el mambo, el son cubano. Incluso los artistas cubanos venían a México a grabar. Tenemos una familiaridad muy fuerte”, comentó.
Este montaje mantendrá la escenografía, vestuario y propuesta visual característica que ha hecho brillar a la obra en Nueva York.
Un viaje lleno sueños y diversión
La música y el baile son el punto central del espectáculo, aseguró Varona, quien afirma: “Van a querer estar bailando toda la obra, estoy seguro. Va a ser una obra muy divertida”.
Otros miembros del elenco coincidieron en lo mucho que les gustaría que las emociones superen las paredes del recinto:
“Queremos que la gente salga con el corazoncito apapachado, porque esta historia habla de nuevos comienzos, de no abandonar las pasiones, de disfrutar”, agregó Mariana Dávila, actriz que interpretará a Omara joven.
Héctor Sandarti, quien le dará vida al personaje de Compay, resaltó la emotividad del musical y lo que le espera a la audiencia al verlo.
“Cuando leí el libreto por primera vez, hubo un momento en que no dejaba de llorar. La obra me tocó leyéndola, imagínense lo que le va a pasar a la audiencia viéndola con semejantes actores.
Independientemente del nivel de diversión que ofrecerá el show, el actor confía en que cada asistente se quedará con "una cantidad enorme de mensajes en el corazón y en la mente”.
Los boletos para el musical de Buena Vista Social Club estarán a la venta en Ticketmaster a partir del 30 de septiembre, 1 de octubre (con preventas exclusivas de HSBC) y el 2 de octubre. El 12 de noviembre, el Teatro Insurgentes se convertirá en sede de una gran fiesta de música cubana.
El elenco del Buena Vista Social Club, el musical comenzará a ensayar los números musicales el próximo 5 de octubre.
¿Cómo surge Buena Vista Social Club?
Nacido en el año de 1997, como un álbum perteneciente a la agrupación del mismo nombre, el proyecto discográfico fue impulsado por Ry Cooder, músico y productor estadounidense, y surgió de la reunión de los músicos cubanos.
El musical se ambienta en La Habana, Cuba. Abarca desde los años 50 hasta los 90. Más allá de la música, en la que habrá bolero, mambo y rumba, se narrará la vida de cuatro músicos cubanos, en medio del duro contexto político y social de la época.
Entre canción y canción, la puesta en escena habla de la amistad, la resiliencia, el perdón, el trabajo en equipo y el impulso de volver a empezar, a pesar de las dificultades que puede haber en el camino.
SLL