La economía de la región Sureste atraviesa un periodo de incertidumbre que dependerá en gran medida de los pedidos automotrices que se asignen durante abril.
Hechor Horacio Dávila explicó que en ese mes se definen los proyectos correspondientes al modelo 2027, lo que activa cadenas de producción entre abril y julio para la fabricación de insumos y ensamblaje que llega al mercado en octubre.
Si los pedidos son bajos, el impacto podría extenderse al resto del año, afectando tanto a la industria manufacturera como al sector servicios, incluyendo hoteles.
Actualmente, la ocupación hotelera promedio oscila entre 15 y 20 por ciento, por debajo del punto de equilibrio.
Algunas empresas proveedoras que fabrican componentes para Tesla dejarán de producir en abril, trasladando operaciones a Estados Unidos.
En marzo se registró una ligera recuperación en pedidos, estimada entre 5 y 7 por ciento, aunque el comportamiento final dependerá de la demanda estadounidense y del consumo interno.
daed