Periodistas, reporteros y representantes de organizaciones de comunicadores en Chiapas se pronunciaron el miércoles 1 de julio para condenar el ataque armado del que fue víctima el periodista Marcos Ramos, propietario de la página informativa Real Cintalapa y corresponsal de diversos medios de comunicación en la región del Valle Zoque.
El comunicador fue atacado a balazos casi a la medianoche del martes en el municipio de Cintalapa, luego de concluir la cobertura de los festejos por el triunfo de la Selección Mexicana. De acuerdo con los primeros reportes, sujetos armados le dispararon en al menos cuatro ocasiones cuando se dirigía a su domicilio, por lo que fue trasladado de emergencia a un hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social para recibir atención médica especializada.
Representa un ataque a la libertad de expresión: Periodistas
Durante un pronunciamiento público realizado en la capital chiapaneca, el reportero Alfredo Pacheco dio lectura al posicionamiento emitido por el Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa, en el que se condenó enérgicamente la agresión contra el periodista.
“El ataque contra Marcos Ramos representa una grave agresión no solamente contra un compañero del gremio periodístico, sino también contra la libertad de expresión y el derecho de la sociedad a estar informada”, expresó el sindicato en su comunicado.
Asimismo, la organización exigió a las autoridades estatales y federales garantizar la seguridad e integridad del comunicador y de su familia, así como la aplicación inmediata de las medidas de protección correspondientes y el esclarecimiento de los hechos.
“Demandamos que este caso no quede impune y que se actúe con prontitud para identificar y detener a quien o quienes resulten responsables”, señalaron los representantes del gremio, quienes reiteraron que ningún acto de violencia debe convertirse en un mecanismo para intimidar o silenciar a quienes ejercen el periodismo.
Por su parte, el periodista Gaspar Romero, integrante del Foro de Periodistas Chiapanecos, advirtió que las agresiones contra comunicadores suelen intensificarse en regiones donde existe presencia de grupos delictivos y ausencia de garantías para el ejercicio periodístico.
Recordó que situaciones similares se han registrado en municipios como Frontera Comalapa, Chicomuselo y Motozintla, donde periodistas locales han optado por dejar de informar o autocensurarse ante el riesgo de sufrir represalias.
“El verdadero riesgo es que se deje de informar. Si no existen garantías para ejercer el periodismo, el resultado será el silencio y la autocensura en regiones enteras del estado”, afirmó.
Romero señaló además que, históricamente, entre los principales agresores de periodistas en Chiapas se encuentran autoridades municipales y corporaciones policiacas, a lo que actualmente se suma la presión generada por la delincuencia organizada en diversas zonas del estado.
“Los periodistas únicamente informamos. Nuestras herramientas son una grabadora, un teléfono celular, una libreta y una pluma. No somos parte de ningún grupo delincuencial, somos parte de la sociedad y cumplimos una función esencial para la democracia”, expresó.
Fiscal informa la apertura de una carpeta de investigación
Por su parte, el fiscal general de Chiapas, Jorge Luis Llaven Abarca, informó que la institución abrió una carpeta de investigación por homicidio en grado de tentativa y desplegó un grupo especial de agentes para esclarecer los hechos.
El funcionario detalló que el ataque fue reportado durante la madrugada a través de los números de emergencia y confirmó que el comunicador, identificado oficialmente como Marcos García Ramos, fue localizado con lesiones provocadas por arma de fuego en la vía pública.
Llaven Abarca informó que el periodista se encuentra fuera de peligro y con estado de salud estable, tras ser trasladado a Tuxtla Gutiérrez para recibir atención médica especializada. Asimismo, señaló que fueron implementadas medidas precautorias de seguridad para proteger tanto al comunicador como a su familia.
El fiscal explicó que las autoridades realizan investigaciones de campo, análisis de inteligencia y un barrido de cámaras de videovigilancia para reconstruir la ruta seguida por la víctima y determinar la identidad de los agresores.
De acuerdo con el testimonio recabado por las autoridades, el periodista habría sido seguido por dos hombres después de cubrir los festejos por el encuentro de la selección nacional y posteriormente fue interceptado y atacado cuando se dirigía a su domicilio.
Aunque no descartó ninguna hipótesis, el fiscal precisó que hasta el momento no existe una línea de investigación sólida que permita vincular el atentado con la actividad periodística de la víctima o con la delincuencia organizada.
AH