Emilio Renzi regresa a las páginas de un libro para contarle al lector, en entre líneas, algunos de los pasajes de la vida de Ricardo Piglia.
Pero más allá de enseñarnos algunas de las aventuras que el reconocido escritor argentino, Emilio Renzi nos habla sobre los gustos de su creador: su afición a la novela policiaca o el interés por el cine y esos "guiones que se escriben pero nunca se filman".
"¿No me vas a creer si te digo que la llamada existió", indica Pigglia en entrevista con los medios, previo a dar comienzo a la edición XVIII del Encuentro Internacional de Escritores.
Ricardo Pigglia (Adrogué, Buenos Aires, 1940) refiere a la llamada que recibe el protagonista de la novela El camino de Ida (Anagrama) por la madrugada, en su primer día en la universidad de New Jersey.
"Me dijeron que era el proveedor de cocaína del profesor tal. ¡Ahí yo le di la vuelta! Y preguntándome '¿qué hago yo acá?'", acusa entre risas.
Al llegar a la Universidad para ofrecer un seminario sobre el autor argentino William Henry Hudson, el personaje Emilio Renzi empieza una relación con la catedrática Ida Brown.
La temática le sirve a Pigglia para atacar diversos frentes: su estancia en Estados Unidos, su afición al argentino Hudson y, de paso, darnos un refilón por la violencia interna que vive el país de las barras y las estrellas pero que poco se difunde internacionalmente.
No por nada la novela también toma como base el caso del Unabomber, el filósofo y matemático estadounidense que a finales de la década de los 70 y comienzos del 80 se hizo notar enviando cartas bomba, con la finalidad de que alguien le tomara por en serio su manifiesto sobre la sociedad industrial.
"Fue uno de los momentos más, literales. Él lo dijo: 'yo escribí un manifiesto sobre la sociedad industrial y nadie me hubiera leído si no mato a cinco o seis personas'. Espero que no se tomen esto en serio porque conozco muchos novelistas que serían capaces de matar a algunos para que los lean".
El regiomontano universal
Reconocido en diversas ocasiones, Piglia es uno de los autores fundamentales de Argentina. Entre sus novelas están La ciudad ausente y en su obra de ensayos destacan El último lector, éste último también con Anagrama.
Aprovechando su estadía en la ciudad habló sobre Alfonso Reyes, el regiomontano que llegó a Buenos Aires en 1927 como embajador.
"Borges le debe mucho porque al ser (Reyes) un lector refinadísimo encontró rápidamente donde estaba lo bueno. Él era un gran escritor en primera persona, cualquiera que vaya a un taller sobre cómo escribir desde ya debe empezar leyendo a Reyes", expuso.
El Encuentro de Escritores continúa hoy con la participación del argentino Martín Kohan junto con Víctor Barrera Enderle (12:30), Sandra Lorenzano en conversación con Yliana Iruegas (18:00) entre otras en el Museo de Historia.