Encabezando por el Nuncio Apostólico en México, monseñor Christophe Pierre y el obispo de Campeche, José Francisco González González la celebración del Día de la Calenda Jubilar en el marco del 450 aniversario de la llegada del Cristo Negro, Señor de San Román, encabezó el Nuncio Apostólico en México, Monseñor Christophe Pierre, el recorrido y posterior llegada de varios cristos de diferentes puntos de la geografía de nuestro Estado, en la que participaron cientos de fieles católicos.
Esta peregrinación duró más de dos horas, de la Santa Iglesia Catedral al Santuario del Cristo Negro de San Román, con la procesión de diversas imágenes religiosas del estado, siendo esta la primera la de la Misericordia, originaria de Calkiní, que el próximo 29 de este mes inician las festividades en su honor.
En el recorrido también participaron estampas vivientes de las tradiciones de Campeche como es la "Cabeza de Cochino" que abre los bailes de las Vaquerías, como ocurrió en esta ocasión con la participación de decenas de parejas de jaraneros, musicalizados con la Charanga del municipio de Campeche.
Los fieles de Hecelchakán también participaron con el Cristo de la Salud imagen que forma parte de la trilogía de la crucifixión de Nuestro Señor Jesucristo, según el historiador Eduardo Baeza
Otra imagen que recibieron los campechanos con gran fervor, fue el Señor de la Labranza de Seybaplaya, santo patrono de esa comunidad cuyas festividades en su honor se realizan del 13 al 17 de mayo, donde se realizan procesiones por las calles y lanchas, acompañado siempre de la imagen de San Isidro Labrador, igual llegó a esta ciudad capital, el Cristo del Amor de Nunkiní, que se encuentra en la Parroquia de San Diego de Alcalcá que data de fines de siglo XVI y principios del XVII, su imagen es de tamaño regular y colocado en una base de piedra labrada. Sus festividades también se celebran durante este mes patrio.
Otras de las imágenes religiosas que veneran los hombres del mar de Campeche es el Señor del Pescador de Isla Aguada, cuyas celebraciones se realizan del 3 al 11 de mayo en honor a la Santa Cruz y culminan con el esperado paseo por la bahía acompañado de diversos gremios, también tuvo cálido recibimiento al Cristo Negro de Esquipulas de Bolonchén de Rejón, del cual se dice que el camino donde trasladaron las imágenes fue el de los Itzáes llegando a la comunidad chenera, las fiestas que están ligadas a la Feria de la Miel y del Maíz, se celebran del 26 al 30 de abril.
Cabe destacar, que entre todos los Cristos el de la Misericordia es la primera vez que sale de su Parroquia de San Luis Obispo en Calkiní, y ahora solo en ocasión del 459 aniversario de la llegada del Cristo Negro de San Román.
En la celebración litúrgica el Nuncio Apostólico dirigió un emotivo mensaje a todos los católicos presentes, los exhortó a reforzar las bellas tradiciones que tiene Campeche como la veneración del Cristo Negro de San Román, pero hacerlo desde la contemplación no solo de su imagen, sino realmente a estar cerca de él, desde la palabra en el Sacramento, ayudando a los pobres y enfermos, y a los despreciados por el mundo.
Monseñor Pierre dijo "encarnar la buena nueva de la Creación y desde la propia identidad cultural de donde han surgido bellas tradiciones reforzar nuestra pertenencia, en eso se afianza la veneración del Cristo Negro de San Román, es la presencia amorosa de Dios, para obedecerle mejor".
Puso como ejemplo, la señal de la Cruz de la que dijo "desde niños aprendemos a hacerla e incluso muchos llevamos una Cruz colgada en el cuello, y ahora aquí con la presencia de varios Cristos, así como la costumbre que es netamente mexicana de pasar frente a una Iglesia y hacer la señal de la Cruz...No hay que perder esas tradiciones, pero ¿comprendemos lo que realmente significa?", cuestionó.
El representante de El Vaticano en México señaló " que muchos siguen esas tradiciones, pero pocos miran con atención al hombre que murió como si fuera un criminal crucificado para salvar a la humanidad, así como el Cristo Negro, no es para admirar su belleza, sino a la contemplación del misterio del hijo de Dios, como la palabra del apóstol San Pablo del discernimiento del hijo de Dios".