Pegado a la carretera Torreón-Saltillo, a un lado del paraje conocido como La Cuchilla, en el municipio de San Pedro, Coahuila, se ubica el histórico y místico cerro de la Bandurria.
De la Bandurria se cuentan muchas cosas, desde su cueva de yeso que quedó sepultada por el deslave de las rocas, hasta la corriente de agua que hay debajo de su cuerpo.
Una corriente que fue estudiada y dónde ante el desabasto de agua de los ejidos aledaños, hicieron algunas perforaciones en sus orillas, pero lamentablemente, el líquido no salió apto para consumo humano, y ahí quedaron abandonados, los profundos tubos de perforación.
Refugio para damnificados en 1968
El pequeño pero histórico cerro, señalan los pobladores de los ejidos cercanos como Mayran, la Presa de Cleto, Santa Rita, San Nicolás, entre otros, fue el protector de los desalojados durante la avenida del Río Nazas en 1968.
Ahí, en sus faldas, los damnificados acondicionaron su campamento conocido como "Las Papas", ya que en su estadía por la inundación, recibían mucho de este alimento, que les mandaban los gobiernos en las despensas.
Cuevas para exploración y la leyenda de un tesoro oculto
El cerro cuenta con al menos dos cuevas con entradas y salidas en ambos lados de su estructura, las cuales son exploradas por los visitantes, quienes pretenden cerciorarse de que lo que se cuenta de ellas, sea cierto.
Se cuenta que en una de las cuevas, la más profunda, hay un tesoro oculto, y que algunos visitantes han escuchado voces en su interior, voces que les dicen, que se tienen que llevar, "Todo o Nada", afirmando que quien escucha esas voces, es el indicado para sacar ese tesoro.
Son decires de los pobladores, pero hay quienes aseguran, que si hay tesoros en ese cerro. También se dice que en sus orillas, hay otro tesoro enterrado, o posiblemente sea el mismo, aunque muchos mencionan que está maldito, que un jinete revolucionario lo enterró utilizando un ritual demoníaco, para que nadie lo encontrara, solo el elegido.
Su misticismo atrae a los visitantes
Es el cerro de la Bandurria, lleno de misticismo, de historia, y que es muy visitado, especialmente en Semana Santa, cuando dicen, los tesoros quedan a la vista y se pueden desenterrar.
Aunque hay quienes lo visitan para pasar un rato agradable en familia, para explorar y para activarse físicamente, ya que su tamaño es adecuado para escalar.
Nutrida flora y fauna
Cabe señalar que su flora y su fauna no es muy nutrida, se pueden ver cactus y otras plantas del desierto, además de reptiles como víboras de cascabel y lagartijas.
También es descanso para los ganaderos, que pasan con sus cabras en busca de agua y comida, utilizando las estructuras rocosas para resguardarse del sol.
icrm