La Operación Enjambre avanza en Chiapas sin distinguir colores partidistas, pero con una coincidencia territorial, luego de que los ayuntamientos intervenidos se encuentran sobre corredores donde autoridades han documentado operaciones y disputas de grupos criminales.
De acuerdo con una revisión de MILENIO, Morena, PVEM y Chiapas Unido aparecen entre los gobiernos municipales alcanzados desde 2025 por detenciones de alcaldes, exalcaldes, policías o funcionarios, que terminaron por tener vínculos con la delincuencia.
Las intervenciones se concentran sobre dos grandes franjas, en este caso la Sierra y Frontera con Guatemala, escenarios de la disputa por cruces internacionales y rutas clandestinas, y el corredor Cintalapa-Jiquipilas-Ocozocoautla-Suchiapa, que desde la frontera con Oaxaca conduce hacia Tuxtla Gutiérrez y enlaza con la Frailesca.
Sobre esos ejes operan células del Cártel de Sinaloa, del Cártel Chiapas y Guatemala (CCyG) y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La ofensiva federal alcanzó ahora la periferia de Tuxtla.
El gabinete de Seguridad federal incorporó formalmente a la Operación Enjambre la intervención del 3 de octubre en Suchiapa, donde fueron detenidas 21 personas, entre ellas el alcalde Jorge 'N', su antecesor Alexis 'N', mandos y policías municipales y personal del ámbito judicial.
La SSPC explicó que las acciones derivaron de investigaciones dirigidas a identificar "redes delictivas y posibles vínculos con estructuras gubernamentales".
Y definió el objetivo de la operación: combatir "redes de complicidad que favorezcan actividades delictivas".
Suchiapa se sumó al mapa de intervenciones municipales que comenzó en la frontera con Guatemala y posteriormente alcanzó el centro-occidente del estado.
José Antonio Villatoro, detenido en enero de 2025 cuando encabezaba Frontera Comalapa, llegó por el PVEM.
Rosemberg López Roblero, capturado ese mismo mes como alcalde de Bella Vista, pertenecía a Chiapas Unido.
En enero de este año fue detenido Ernesto Cruz Díaz, alcalde de Cintalapa, emanado de Morena.
Las investigaciones alcanzaron posteriormente Jiquipilas y Ocozocoautla.
Y el último golpe, en Suchiapa, involucró tanto al actual gobierno municipal como a la administración anterior.
Jorge Lorenzo Lara llegó a la alcaldía en 2024 por Morena, mientras que su antecesor, Alexis Nucamendi, había gobernado bajo las siglas de Chiapas Unido.
La primera ruta: Guatemala
Frontera Comalapa y Bella Vista forman parte de la Sierra Fronteriza, donde durante los últimos años organizaciones criminales se disputaron carreteras, comunidades y accesos hacia Guatemala.
La primera se convirtió en uno de los puntos estratégicos de esa confrontación por su cercanía con cruces fronterizos y caminos hacia territorio guatemalteco.
Villatoro fue detenido por corrupción apenas un mes después de que Eduardo Ramírez asumió el gobierno estatal. Veinticinco días después fue aprehendido López Roblero en Bella Vista.
En ese caso, la Fiscalía ejecutó una orden por abuso de autoridad, mientras el gobernador había señalado públicamente la existencia de acusaciones por "delitos graves".
Las intervenciones no se acotaron a las presidencias municipales.
Bella Vista, Bejucal de Ocampo, Frontera Comalapa y Chicomuselo llegaron a quedarse sin corporaciones municipales de seguridad en medio de la narcoviolencia.
La debilidad de los gobiernos locales permitió que la disputa criminal dejara de limitarse a brechas y comunidades y alcanzara estructuras encargadas precisamente de ejercer la autoridad.
Segunda ruta: hacia Tuxtla
En 2026, el foco de las intervenciones se desplazó hacia el centro-occidente.
Cintalapa, Jiquipilas y Ocozocoautla forman parte del eje carretero que comunica la frontera de Chiapas con Oaxaca y conduce hacia Tuxtla Gutiérrez.
Ahí las autoridades no solo han detenido funcionarios, también han identificado una estructura criminal común.
En febrero, un operativo en Ocozocoautla permitió capturar a Hugo 'N', El Espíritu, identificado mediante labores de inteligencia como jefe de plaza de una organización con operaciones en Ocozocoautla, Jiquipilas, Cintalapa, Berriozábal y Villaflores.
Los detenidos manifestaron pertenecer al Cártel Chiapas y Guatemala, de acuerdo con la información difundida por la Fiscalía estatal.
A El Espíritu lo relacionaron con la distribución de drogas, extorsiones, privaciones ilegales de la libertad y homicidios.
Es prácticamente el mismo corredor donde las investigaciones comenzaron a alcanzar estructuras municipales.
En enero fueron detenidos policías de Cintalapa, Ocozocoautla y Jiquipilas.
Fuentes de seguridad señalaron entonces que algunos eran investigados por presuntamente alertar sobre operativos y brindar protección al Cártel Chiapas y Guatemala.
Después cayó el alcalde morenista de Cintalapa, Ernesto Cruz Díaz, junto con exfuncionarios municipales.
La acusación contra el edil fue por corrupción y abuso de funciones, mientras otra línea investigaba posibles vínculos de funcionarios con grupos criminales.
La ruta continuó hacia Jiquipilas y Ocozocoautla con investigaciones y detenciones de servidores públicos.
Llega a las puertas de la capital
Suchiapa se encuentra al sur de Tuxtla Gutiérrez y próximo al corredor donde las autoridades ubican operaciones del CCyG.
La intervención federal no surgió de una investigación administrativa.
Su antecedente inmediato fue la fuga de Humberto 'N', La Gretel, señalado como integrante del Cártel Chiapas y Guatemala, después de ser detenido durante un operativo contra el narcomenudeo.
La investigación alcanzó primero al director de la Policía Municipal.
Posteriormente, fueron detenidos el alcalde, el exalcalde, policías, mandos municipales y personal judicial.
La SSPC sostuvo que Enjambre buscaba identificar posibles nexos entre redes delictivas y estructuras gubernamentales.
El caso exhibió el papel que pueden desempeñar las autoridades locales en territorios donde operan las organizaciones criminales: policías encargados de detenerlas pueden convertirse en objeto de investigaciones por facilitar fugas, alertar sobre operativos o brindar protección.
Ese componente ya había aparecido en Cintalapa, Jiquipilas y Ocozocoautla, pero Suchiapa adquirió dimensión federal.
Sigue el corredor
El mapa deja además municipios intermedios sin intervenciones de alcaldes conocidas.
Berriozábal se encuentra entre Ocozocoautla y Tuxtla, mientras Villaflores y Villa Corzo abren el paso hacia la Frailesca.
No obstante, ambos territorios aparecen reiteradamente en reportes sobre operaciones criminales.
La célula encabezada presuntamente por El Espíritu, por ejemplo, fue ubicada oficialmente con operaciones en Berriozábal y Villaflores, además de Cintalapa, Jiquipilas y Ocozocoautla.
Ahora las propias autoridades federales dejaron abierta la continuidad de la operación al señalar que seguirán trabajando con Chiapas para combatir las redes de complicidad que favorezcan actividades delictivas.
ksh