La Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG) advirtió que el cierre de la exportación de becerros hacia Estados Unidos por la emergencia del gusano barrenador ha provocado una severa presión sobre el mercado interno, al impedir desde mayo de 2025 la comercialización de 1.7 millones de cabezas de ganado.
El dirigente de la agrupación pecuaria, el tamaulipeco Homero García de la Llata, sostuvo en un pronunciamiento público que esta situación ha desplomado la rentabilidad de los productores, principalmente de los pequeños y medianos, sin traducirse en una reducción proporcional en el precio de la carne para los consumidores.
Tamaulipas se encuentra entre los más afectados, pues es uno de los estados que más dependen de la exportación de becerros hacia Estados Unidos, actividad que también es relevante para Chihuahua, Sonora, Coahuila y Durango.
Gusano barrenador mantiene saturado el mercado interno
Ante este panorama, la CNOG urgió al Gobierno de México a gestionar con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) la reapertura gradual y regionalizada de las exportaciones de ganado, reforzar la vigilancia sanitaria y aduanera en la frontera sur, evitar nuevas ampliaciones al cupo de importación de carne brasileña y acelerar la apertura de nuevos mercados internacionales.
El organismo explicó que los 1.7 millones de animales que no se pudieron comercializar en el vecino país del norte permanecen dentro de la cadena productiva nacional y representan un volumen equivalente a 560 mil toneladas de carne, muy por encima de la capacidad de exportación prevista para este año, estimada en alrededor de 100 mil toneladas, lo que mantiene un exceso de oferta que presiona los precios pagados al productor.
Importaciones de carne agravan la crisis ganadera
A esta situación se suma, según la CNOG, el ingreso irregular de ganado por la frontera sur y el incremento de las importaciones de carne procedente de Brasil. Entre marzo y junio de este año ingresaron aproximadamente 28 mil toneladas de carne brasileña, volumen equivalente al 40 por ciento del cupo anual autorizado, sin que ello se haya reflejado en una baja significativa en los precios para el consumidor final.
La organización sostuvo que, de mantenerse las actuales condiciones, el sector pecuario enfrentará mayores dificultades para recuperar su rentabilidad, debido a que los productores continúan vendiendo el ganado a precios deprimidos mientras el consumidor no percibe una reducción equivalente en el precio de la carne de res. A su juicio, el desequilibrio está concentrando las pérdidas en el primer eslabón de la cadena productiva.
CNOG pide reabrir exportaciones de ganado
La Confederación añadió que resolver la crisis requiere una estrategia integral y no una sola medida, pues el sector enfrenta de manera simultánea restricciones sanitarias, saturación del mercado interno, mayores importaciones y problemas de seguridad en las regiones ganaderas. En ese contexto, consideró prioritario restablecer las condiciones que permitan recuperar las exportaciones y fortalecer la competitividad de la ganadería nacional.
“El productor mexicano está absorbiendo simultáneamente el costo del cierre comercial, de la emergencia sanitaria, de la mayor oferta de ganado en el mercado interno y de importaciones adicionales de carne de res que, en la actual coyuntura, resultan innecesarias”, se expuso.
Ganaderos piden agilizar la movilización animal
Se demanda agilizar la movilización animal, simplificando los procedimientos y disminuyendo los costos de servicios para el tratamiento y certificación.
SJHN