Pareja de profesores jubilados cumple su sueño de tener huerto familiar y vivir de la tierra en La Laguna

Cada ocho días asisten a Moorelear a vender sus productos, mientras que el resto de la semana lo dedican al riego y cuidado de su huerto familiar.

Víctor Montemayor y María Elena Villegas, se levantan temprano, dedican tiempo a la cosecha, a la buena comida y la buena compañia. | Roberto Amaya
Torreón, Coahuila /

La vida sencilla se acompaña de trabajo y para una pareja de maestros jubilados, el objetivo siempre fue el tener una casita en el campo en La Laguna . Así se diseñó su futuro, en una casa rodeada de árboles frutales mientras los hijos, ambos ingenieros, ayudan al padre a producir alfalfa y nuez.

María Elena Villegas Galván es quien dice, a los productos del campo se les tiene que dar un valor agregado pues si bien ahora sorprende a los niños que las cebollas tengan rabos y estén llenas de tierra, se debe aprovechar el fruto por temporada y comercializarlo en sus mejores formas.

Te recomendamos...
'Cafetita', lugar que apuesta por la cultura inspirado en una taza de café en Torreón

La nuez natural, con cáscara o sin ella, como ingrediente se suma al pan que se prepara con harina de avena y chía. Los membrillos con chilito y limón también se pueden procesar para hacer ate. Alrededor de su casa florecen los higos, caen las manzanas al suelo, la leche se procesa en cajeta y hasta la alfalfa termina en el agua de guayabas.

“Nosotros somos maestros jubilados del ejido Concordia, en el municipio de San Pedro de las Colonias. Nosotros tenemos nuestro huerto familiar, ya lo decía hace un rato una compañera, tenemos árboles frutales, no mucho pero sí sacamos ahí la cosecha. Cuando viene la cosecha le damos su valor agregado. Hagan de cuenta que les pongo la canasta de membrillo, pero también el ate y luego la empanada de membrillo”.

Venden sus productor en Moorelear

Mary dijo que cada ocho días se movilizan a la estación artesanal en Moorelear para presentar sus productos, pero todos los días se enfocan en el riego de sus árboles y el cuidado de sus productos. Ahora venden la nuez en granillo, que se utiliza en pasteles, o en pedacería o corazón que se garapiña, o se vende en adornos.

Ante los rumores que escuchan sobre la dotación de agua rodada, esta pareja se mantiene atenta toda vez que tienen una superficie de 9 hectáreas con nogales, en tanto que otra cantidad similar la tienen sembrada de alfalfa. A eso se suma el cambio climático que, afirman, bajó la calidad y cantidad en la producción de nuez.

Falta de horas frío afectó a los nogales

Según las investigaciones, la falta de horas frío afectó a los nogales e incluso, al no haber heladas las plagas persisten, situación que se agravó ante la poca disponibilidad de agua. Las pérdidas fueron grandes en la pasada cosecha y no se espera revertir la situación en lo inmediato, dijo Víctor Manuel Montemayor González, esposo de María Elena.

A pesar de la situación generalizada que se vive en el campo, esta pareja vive el sueño por el cual trabajaron durante décadas. Estar en una casa de campo para levantarse temprano y dedicarle tiempo a la buena cosecha, la buena comida y la buena compañía con los hijos y los amigos.

arg


  • Lilia Ovalle
  • Socióloga por la Universidad Autónoma de Coahuila. Periodista desde el año 1999.

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite