En los últimos dos años ha crecido de manera significativa el número de personas que viven en condición de calle, cuyo abandono proviene de sus propias familias.
Así lo declaró Lucía Barbalena, presidenta de la Asociación Dios es Clemente y Misericordioso, quien expuso que a este momento su centro atiende a unas 80 personas a las que brinda almuerzo y comida diariamente.
Además, se atiende a 30 hogares compuestos por adultos mayores que no pueden desplazarse y que sufren el abandono de sus hijos y demás familiares, a quienes les llevan hasta su domicilio las viandas con alimentos, así como pañales para adulto; en el caso de que sí haya una vecina que los cuida, se les proporciona una despensa como apoyo.
Ubicada la asociación en la esquina de Guerrero y Zaragoza, su fundadora admitió que cada día crece más el número de personas que concurren al centro en busca de un alimento, teniendo incluso personas que provienen de Gómez Palacio, debido a que allá únicamente les ofrecen la comida.
Además de la entrega de alimentos calientes, dijo que ahí siguen ofreciendo el corte de cabello a indigentes, se les facilita el baño para asearse y, además, consultas y medicamentos gratuitos para quienes tienen algún familiar enfermo y carecen del medicamento.
En este último beneficio, destacó que tienen ya 16 años trabajando bajo el amparo de la Fundación de Victor González 'Dr. Simi', quien cada mes les ofrece una remesa de medicamentos para atender todo tipo de tratamientos en enfermedades crónicodegenerativas, como diabetes e hipertensión y otros que son los más recurrentes.
Paralelamente, la presidenta de la asociación Dios es Clemente y Misericordioso dijo que cada semana salen a rancherías marginadas en donde llevan alimentos frescos, enseres de cocina, zapatos, ropa, despensas, entre otros apoyos que les permitan sortear las necesidades más apremiantes del hogar.
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