De Guerrero a los ‘43 guerreros’

Redretro es un grupo de artistas urbanos que sorprenden a usuarios del Metro de la Ciudad de México cambiando nombres de estaciones como forma de protesta.

Artistas urbanos cambian la simbología de la estación del Metro Viveros y ponen signos de interrogación a 'Derechos Humanos'.
Artistas urbanos cambian la simbología de la estación del Metro Viveros en la Línea 3.
La estación Tlatelolco de la Línea 3 del Metro es modificada por el grupo Redretro.
Redretro cambió de nombre la estación del Metro Guerrero a 43 Guerreros, en honor a los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa.
Redretro cambió de nombre la estación del Metro Normal a 43 Normalistas, en honor a los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa.
Gloria Murata
Ciudad de México /

Esta mañana el nombre del Metro Viveros/Derechos humanos amaneció con el nombre “Viveros/ ¿Derechos Humanos?”, una protesta visual que puso entre signos de interrogación el nombre de la estación.

No es la primera vez que estas protestas aparecen en el transporte público, "43 guerreros" en la estación Guerrero de la Línea 8, "Normalistas" en la estación Normal de la Línea 2 y "43 niños héroes" en la estación Niños Héroes de la Línea 3, han sido parte del proyecto abierto de arte urbano que se autodenomina Redetro.

El domingo en la noche, Redretro realizó la operación que llamó #OpViveros, la cual comenzó alrededor de las 18:00 hrs.

Algunos de sus operadores llegaron a la estación como cualquier usuario, uno de los integrantes utilizaba overol semejante a la de los trabajadores de limpieza con todo y bote, guantes y limpiador en mano, mientras que un joven con vestimenta normal se unió a la acción usando el bote como escalón para colocar cuidadosamente los vinilos.

Mientras los minutos corren, los usuarios miran curiosos el proceso para ver el cambio de nombre de la estación.

Al llegar a la estación elegida, los integrantes de Redretro no huyen de los policías, al contrario, dan la cara, les sonríen y en caso de alguna confrontación dialogan. "No destruimos, nunca corremos, ni huimos de nadie, pues nuestro arte es amable, no somos criminales callejeros, somos constructores de 'lo onírico'".

Mxon, integrante de Redetro, dijo que para llevar a cabo este tipo de acciones es necesario trabajar con infiltrados de extrema confianza, "entre la totalidad de los mendigos y homeless del subterráneo y una selección precisa en el gremio de barrenderos, limpiadoras, y vagoneros".

Según los integrantes de Redetro, por el carácter ilegal que sus intervenciones conllevan se debe hacer todo un juego psicomágico que consiste en un ritual de los operarios con el uso de trajes anti transgresores, y armas/herramientas flexibilizantes de la ley. Es decir, los artistas se disuelven en el entorno urbano para no levantar sospecha alguna, pues son parte de la cotidianeidad del Metro.

"Ante lo imposible de la afirmación (Derechos Humanos) y lo trágico de la negación (no hay Derechos Humanos) abrazamos la pregunta, como única respuesta: ¿Derechos Humanos? ¡Qué reverdezca este vivero!", dijo Mxon en una entrevista a través de Facebook.

Redetro está conformado por siete miembros permanentes, entre los que se encuentran un par de diseñadores, directores audiovisuales, poetas, una periodista, artistas visuales y un músico.

Otras personas que cooperan con las acciones subversivas son desempleados o viven del comercio informal. "Tenemos oficinistas, personal de limpieza y alguno que otro escritor de novelas de tocador; en conclusión, Redretro es un espacio abierto para todos los rebeldes con o sin causa", explicó Mxon.

La pasión por los viniles adheribles es lo que principalmente une a los integrantes de este grupo. "Nos creernos urbanistas de instinto más cercanos al INAPAM (Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores) que a la UNAM o el INBA. Nuestro rango de edad va desde de los 18 hasta los 56, aunque al momento de hacer las acciones todos nos convertimos de nuevo en niños de 10 años".

Redretro aseguró que está haciendo uso legítimo de su derecho a la ciudad, "así nuestras acciones se guían por lo que el espacio nos brinda para hacer efectivo el carácter público de éste, apropiándonos como usuarios para desprivatizarlo de las esferas del poder: el Estado, el gobierno, los políticos.

"Nuestro delito es removible", dijo Mxon, quien agregó que no están dañando ningún espacio público, sino utilizándolo como medio para mandar un mensaje.

Historia

Desde el 2009 han realizado distintas intervenciones a lo largo de la red del Metro. "Algunos dicen que somos una sociedad secreta, y sí, somos sociedad y es muy secreta en el acceso y la distribución de la información que manejamos, somos una especie de Wikileaks Subterránea", expresó Mxon.

Al principio, Redretro buscaba estaciones que pudieran ser alteradas ligeramente para cambiar la palabra, generalmente con resultados graciosos o dadaístas, así crearon "Popote" en lugar de Popotla en la Línea 2, "Tragón" por Aragón, y "Barbacoa del Muerto" por Barranca del Muerto en la Línea 9.

Sus acciones han estado enfocadas en el caso Ayotzinapa. "Son 43 personas desaparecidas de manera descarada, 43 jóvenes, 43 familias sin sus jóvenes, ¿si eso no es algo que motive a cualquiera entonces qué podría serlo?", cuestionan.

"Protestamos por necesidad y en defensa propia, protestamos porque no es divertido; sin embargo nos gusta la adrenalina de trabajar en un espacio público supuestamente prohibido", aseguran.

El grupo de arte urbano afirma que su acción se lleva a cabo siempre "a la hora de la siesta de los periodistas y de la chela de los policías".

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