La señora Gabriela Elizabeth, colona de Villas Centenario II de Torreón, denunció en diciembre ante la PGJEC, la muerte de su perrita a manos de un vecino. [OBJECT]
Sucedió en el fraccionamiento cuando el vecino advirtió que mataría a los perros y gatos que anduvieran sueltos por la cerrada, cumplió su promesa y envenenó a la Canela, un mastin cazador, sólo por estar afuera de la casa.
La dueña relató que su mascota tenía dos años y medio, un perro grande, sin embargo tenía un carácter muy dócil y noble, se la pasaba afuera de la casa, no ladraba como otros perros, convivía con todos los vecinos.
Advierte que la persona denunciada ya había externado su intención de deshacerse de todos los perros y gatos que habitan y conviven en la cerrada, sin embargo jamás se imaginó que algún día cumpliría su amenaza de terminar con la vida de su acompañante peludo.
Los dueños pidieron la autopsia de la perrita al veterinario, se determinó que la muerte había sido provocada por un veneno muy agresivo, que no cualquiera puede manejar por tratarse de un producto químico muy específico.
[OBJECT]“Desde diciembre que se interpuso la denuncia no habíamos tenido información del caso, el día 8 de febrero nos llamaron para darnos una cita el 16 de febrero para darle seguimiento”.
"Era una perrita muy dócil, sociable y querendona que no le hacía daño a nadie, el vecino vino hasta la puerta de mi casa a envenenar a mi perra, no es el único caso, el presidente de colonos me informó que también apareció un gato muerto", concluyó.
rcm