Dámaso Coindreau Palau, representante ciudadano del Consejo Directivo Ciudadano del Instituto Municipal de Planeación de San Pedro (Implan), denunció el conflicto de intereses de constructores convertidos en consejeros ciudadanos de este organismo municipal.
Sin decir nombre y ante el alcalde Ugo Ruiz Cortés, durante la última reunión de transición realizada el lunes pasado, el integrante denunció que representar a este organismo de desarrollo urbano y planeación como constructor es como darse un tiro en el pie.
“El consejero ciudadano del Implan no puede ser un constructor, porque ya no es consejero ciudadano; él tiene conflicto de interés, nadie se da un tiro en el pie. (Ejemplo): ´Tengo un negocio, quiero que sea próspero, pero mi consejo va a afectar mi negocio, voy a ser mal consejero; no puedo ser consejero´.
“Yo he recomendado lo más posible que se evite que los consejeros ciudadanos tengan conflictos de intereses, porque no funciona, por más buena voluntad que tengan, nadie se pega un tiro en el pie”, señaló.
Han sido integrantes del consejo, Fernando Maiz Garza, constructor del nuevo edificio de la Agencia Estatal de Investigaciones mediante una Asociación Público Privada que elevó a mil millones de pesos su costo, a través de las firmas NL Desarrollos, Maiz Construcciones e Ingenierías y Maiz Edificaciones.
Además han pasado por el mismo consejo, Patricio Garza Garza, presidente del Consejo de Administración de Capital Natural y fundador de One Development Group, desarrollador de la Torre Sofía.
También Alejandro Maiz Garza, de la firma Maiz Proyectos, SA de CV, empresa de contratistas de edificios residenciales.
“Si los consejeros no tienen conflicto de interés y vienen tratando de ayudar como prioridad al ciudadano, entonces va a funcionar bien el Implan; si el Implan es para ver cómo se ayuda a los constructores, el Implan nunca va a funcionar bien.
“No quiero detener mucho más, por mi parte he tratado de contribuir como consejero ciudadano, pero me ha sido muy difícil, lo único que puedo decir, gracias, Ugo (Ruiz Cortés) porque me invitaste, creo que es excelente la voluntad, pero creo que no he podido contribuir como consejero”, cerró su plática ante el alcalde.
Coindreau Palau señaló que el desastre urbano y de planeación se debe a las autorizaciones de edificios y multifamiliares en zonas residenciales o comerciales.
“El Implan debe tener consejeros ciudadanos que se preocupen por los ciudadanos y hasta donde yo voy a eventos sociales, los ciudadanos residentes están inconformes, creo decir que casi el 100 por ciento.
“Ya no sabe a qué horas le va a salir un edificio a un lado de la casa de uno, ya no sabes cuándo va a salir un comercio junto tu casa; las vialidades residenciales se han convertido en vialidades de comercios y de paso, todo está enfermo, pero si se quiere resolver San Pedro, se requiere pagar un gran proyecto que resuelva para los ciudadanos primero que todo”, afirmó.
El consejero ciudadano del Implan cuestionó además la ayuda de los jueces que respaldan a los desarrolladores en lugar de al municipio.
“Hay que cuidar a los jueces, yo no soy abogado, hay que cuidarlos, porque si se convierten en autorizaciones que echan a perder el desarrollo urbano, los jueces no deberían de hacer eso, y lo hacen.
“Por eso no hay que tratar de traer el centro de la metrópoli a San Pedro, (ante) la conglomeración de edificios… para que ahí lleguen los metros y se haga el transporte, para que el origen-destino sea sencillo de proveer y planear (no es fácil)… nosotros traemos un desorden descomunal que dicen tiene 20 años, pero yo creo que tiene 30”, cuestionó.