El patrimonio funerario de Lerdo, bajo amenaza

Situado a dos kilómetros de la Plaza Principal, el cementerio municipal atesora historia y arte, que corre peligro debido a los actos vandálicos y al descuido que sufren algunas criptas.

La riqueza escultural corre peligro por el vandalismo.
Nancy Méndez Lozano
Lerdo, Durango /

Lerdo fue el primer pueblo en la Comarca Lagunera en fundar un cementerio, aproximadamente por el año de 1795, el cual se llamó "Santa Margarita", que se localizaba cerca del poblado del mismo nombre.

Para ese entonces, las autoridades de la naciente Villa de Lerdo consideraron que el Cementerio de Santa Margarita era insuficiente.

Así que se negoció con el terrateniente Juan Nepomuceno Flores la adquisición de un terreno que pertenecía a la hacienda de San Fernando, para crear en el año de 1879 un nuevo cementerio que se ubicó cerca del rancho de San Isidro, situado al poniente, a dos kilómetros del centro de la plaza de Ciudad Lerdo, el cual conocemos actualmente como el Panteón Municipal.

A través del tiempo, en el panteón municipal se sepultaron a grandes personajes lerdenses y pertenecientes a etnias extranjeras, que tuvieron que ver con el desarrollo de la Villa y después la Ciudad.

La gran cultura que ostentaban los habitantes de Lerdo de aquella época, originaron que los sepulcros fueran adornados con bellas criptas de cantera y mármol, levantado grandes monumentos mortuorios que datan desde el siglo XIX y principios del XX.[OBJECT]

Algunas de ellas son: La cruz de los mares, una bonita escultura que se encuentra colocada en el sepulcro del distinguido lerdense don Herculano Sarabia, viejo luchador por el desarrollo de la Villa Lerdo, quien fue testigo de la visita de Benito Juárez a la Hacienda de San Fernando.

Así mismo fue regidor del Ayuntamiento de la Villa Lerdo y tío del Aguilucho Lerdense, Francisco Sarabia Tinoco.

Unas de las esculturas que causan mucha impresión, son las dos bellas figuras de los Ángeles Alados, que por cierto se observa uno de ellos con un brazo solamente.

Se encuentran protegiendo los restos de dos de las esposas del norteamericano Juan Brittingham, correspondientes a las Sras. Otilia Ávila de Brittingham y Damiana González de Brittingham.

Se encuentra también el monumento funerario de la Familia de don Donaciano Montero, gran emprendedor y empresario, que fue dueño de una ferretería y una de las funerarias e inhumaciones más antiguas del Lerdo.

En este cementerio se guardan los restos de la Sra. Enriqueta Crabtree de Gámez, dama perteneciente al grupo de familias más reconocidas en Ciudad Lerdo, que tenía colocada en su cripta una bella y espectacular escultura denominada "El Ángel del Amor", cuya obra monumental fue traída en buque desde la ciudad del mármol más fino de Europa, Carrara, Italia, por el año de 1920.

Cabe destacar que para el año 2003 fue retirada por los familiares y plantada en el atrio de la Iglesia de Sagrado Corazón de Jesús.

LAS MÁS VISTAS