El reto: la restauración de los vitrales de Palacio

La empresa encargada del proyecto, ubicada en Torreón, Coahuila, sabe que la tarea no será fácil, pero confía que las piezas volverán a lucir como antes.

Los restos fragmentados reposan hechos añicos sobre las mesas del taller de la compañía Casa Montaña.
Gustavo Mendoza Lemus
Torreón /

Los restos fragmentados de dos de los vitrales, que antes lucían en la portada del Palacio de Gobierno, reposan hechos añicos sobre las mesas de madera del taller de Casa Montaña, en Torreón, Coahuila.

Algunos de los cristales siguen unidos gracias al emplomado de la estructura, pero su situación es tan frágil que difícilmente podrán ser reutilizados para la restauración de las obras.

En Casa Montaña, la empresa que se dedica al arte de los vitrales desde 1913, sabe que el proceso no será nada fácil pero confía en recuperar “lo más posible” la historia de las piezas históricas, hoy convertidas en un rompecabezas de cristal.

Fernando Montaña Vázquez, quien hoy se encarga de la empresa, señala en exclusiva para MILENIO Monterrey el reto que implica la restauración de los vitrales.

Aunque consideran que se trata de un trabajo difícil, confían en que las piezas volverán a lucir como antes en la portada de Palacio de Gobierno.

“Es mucha chamba, requiere de mucha habilidad, pero no hay problema para hacerlos porque tenemos testigos de donde partir”, asegura Fernando Montaña Vázquez .

Proceso de rehabilitación

Dentro del proceso de restauración que demandan los siete vitrales dañados, un aporte fundamental fue haber conservado los cristales del suelo, tras los daños que infiltrados a la manifestación del 5 de enero causaron.

Otra ventaja es que se cuentan con fotografías, registros y los bocetos originales, los cuales se integran en un catálogo de la Casa Pellandini, quien se encargó de los vitrales en 1906.

Por las consideraciones que emite el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) se buscará conservar “lo más posible” los elementos originales de los vitrales. En el caso de las piezas donde aparece Ignacio Zaragoza y Juan Zuazua será más complicado, pues presentan daños del 70 por ciento.

“Podríamos hacer un remplazo, hacer todos nuevos de una vez. Pero no se trata de eso, vamos a tratar de rescatar lo más que se pueda”, aseguran.

“Fue una tristeza”

Don Gabriel Montaña Trías lamenta lo acontecido con los vitrales del Palacio de Gobierno en Nuevo León, los cuales ya habían trabajado a finales de los 70.

“Es una lástima porque mucha gente cooperó y trabajó para hacer los vitrales. Fue muy triste cuando nos enteramos”, relató Gabriel Montaña Trías.

Como medida de protección al futuro, se estudia la posibilidad de instalar un cristal antibalas sobre los vitrales una vez que estén instalados de nuevo.

Emplean técnica especial para su recuperación

Gracias a los restos recuperados y a los registros que se tienen, en Casa Montaña saben el tipo de vidrio que se utilizó, su pigmentación y el emplomado utilizado en los vitrales originales.

Las piezas tendrán que rehacerse por completo aunque se utilizarán algunos de los fragmentos que se encuentren en condiciones óptimas.

“Hay que sacar el vitral sobre la mesa, redibujar en papel especial lo más idéntico al original y después se corta como rompecabezas. De ahí lo que se vaya utilizar de nuevo se presenta sobre el papel y lo nuevo se cortará y se seleccionará el vidrio”, relata Fernando Montaña Vázquez.

Al culminar esta primera fase, se armará el emplomado nuevo que se hará aunque respetando la forma original. El vidrio especial vendrá de la Crystal Wand Creations, en Kokomo Indiana, la cual también tiene más de cien años de experiencia en el tema.

El diseño de los rostros, así como el cuerpo de los personajes también será redibujado. En el séptimo vitral, donde aparece el águila nacional, se rediseñará respetando la nomenclatura del escudo mexicano de principios del Siglo XX.

Esta no es la primera ocasión en que Casa Montaña se enfrenta a un vitral semidestruido. En 1999 trabajaron en los vitrales de la Escalera de los Leones, en el Castillo de Chapultepec de la Ciudad de México, del cual no había más que algunas cenefas del diseño original... y nada más.

“Es un volverlos hacer, utilizando lo que podamos de los antiguos”, comenta,

Gustavo Mendoza Lemus/Torreón

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