En riesgo, 35% de tercera sección de Chapultepec

Vecinos de las Lomas alertan a las autoridades de que las inmobiliarias ponen en peligro las 85 hectáreas de esa zona natural protegida.

En algunos sitios se apartan lugares para estacionamiento.
Hay construcciones abandonadas por los invasores.
Alejandro Madrigal
México /

La tercera sección del Bosque de Chapultepec está amenazada por una plaga que no es animal, sino de origen humano e inmobiliario, que poco a poco se come los espacios verdes de manera ilegal.

Vecinos de las colonias Lomas de Chapultepec, Lomas Altas y Lomas Virreyes alertan a la autoridad capitalina de que el peligro de la invasión y la voracidad de los desarrolladores pone en riesgo 85 hectáreas de las 244 que conforman esta sección del bosque, es decir hasta 35 por ciento del área natural protegida.

La empresa inmobiliaria Trepi ha tratado de recuperar un predio de casi 5 mil metros cuadrados, el cual fue expropiado de un terreno de 85 hectáreas, para nulificar un decreto expropiatorio del presidente Carlos Salinas de Gortaria de 1992, que declara área de valor ambiental esa zona.

Los habitantes de las Lomas, entre ellos Dennis Stevens, coordinador del Comité Vecinal Lomas Virreyes, han denunciado abusos e invasiones y juntos han logrado detener la obra de Trepi en la calle Montes Apalaches 525, pero temen que sea momentánea.

También hay otro pleito legal por un terreno de más de 50 mil metros cuadrados enfrente del Colegio de Arquitectos, entre los circuitos Zaragoza y Rosadela, en pleno bosque, y que los vecinos también denuncian porque es el mismo caso de expropiación de 1992, pero que un juez le devolvió a un particular.

“Vamos a reportar los casos, a documentarlos y a presionar a través de acciones civiles y jurídicas para recuperar esas zonas. Esperamos que la autoridad y la clase política nos apoyen en ese esfuerzo”, dice Dennis.

Lo que sucedió con el predio de Montes Apalaches 525 fue que en 2012 la juez María Guadalupe Rivera González concedió un amparo y ordenó la devolución del predio a Inmobiliaria Trepi.

Sin embargo, la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) del Distrito Federal aseguró que a pesar de que la inmobiliaria tiene la posesión del terreno, no puede realizar ninguna construcción porque antes del decreto expropiatorio de 1992, persiste el Plan Parcial de Desarrollo Urbano de la delegación Miguel Hidalgo de 1982, que señala que en ese lugar solo pueden existir jardines y parques.

“Pero además de Trepi hay otros casos de invasión, como una casa, un inmueble, un negocio que decide agarrar espacio del bosque y poner una malla ciclónica y cuando alguien trata de sacarlos de ahí, se amparan.

“Hay varias formas en que la gente se está robando nuestro bosque. Lo que pedimos a la autoridad es que aplique la ley, porque el riesgo más importante que está sufriendo es por invasiones de particulares o de empresas”, dice Dennis.

La directora de Bosques Urbanos de la Sedema, Rosa María Gómez, reconoce que sí existen invasiones y que en el Plan Maestro para recuperar el Bosque de Chapultepec, que ya se ha aplicado en la primera y segunda secciones, serán la prioridad estos espacios que se han robado.

“En el tema de las invasiones de las zonas de las barrancas debemos tener mucho cuidado para que se respeten esos espacios”.

—¿Van a sacar a esa gente?

—Claro, por supuesto —dice la funcionaria local.

El plan maestro original fue publicado en la Gaceta Oficial el 17 de noviembre de 2006, y en él se conviene que los plazos para las obras de mejora para la segunda sección se realizarían en 2006; en realidad inició nueve años después, durante la administración de Miguel Ángel Mancera.

En la tercera sección se tenía previsto comenzar los trabajos de mejora entre 2007 y 2008.

“Lo que queremos hacer en esta administración es dejar un plan maestro para la tercera sección a nivel conceptual, terminado”, adelanta la directora de Bosques Urbanos del DF.

Sin embargo, en el plan original no se contemplan las invasiones, solo se menciona uso de suelo, estado de la vegetación flora y fauna y cuerpos de agua, equipamiento cultural y recreativo, infraestructura, estructura peatonal, vialidades y estacionamientos, número de visitantes, polos de atracción, evolución y paisaje y saneamiento y recuperación de áreas verdes y rediseño del paisaje.

Pero el problema de la Inmobiliaria Trepi es solo la punta del iceberg, porque los terrenos que poco a poco se han ido adueñando los vecinos son de propiedades que se ubican en el área límite del bosque y que en estos casos han derribado las bardas de los perímetros de sus predios para extender su terreno hacia las áreas verdes.

Entre esos casos destacan propiedades conocidas en la zona como la del empresario Jorge Kahwagi, de Margarita López Portillo, del ex gobernador de Hidalgo Guillermo Rossell de la Lama, así como la casa de la familia Saba.

En todos estos casos tomaron pedazos del Bosque de Chapultepec y los cercaron como si fueran de su propiedad, por lo que en su momento autoridades del GDF procedieron a tirar bardas y retirar mallas; sin embargo, no fue para todos los invasores.

“Hemos tratado de recuperar espacios, junto con la autoridad, de casas que han extendido sus jardines, escuelas y otro tipo de propiedades, porque forman parte de uno de los pocos bosques urbanos que hay en esta ciudad.

“La tercera sección es un hermoso bosque urbano, no un parque de diversiones. En pocas ciudades se mantienen estos lugares y se respetan; es algo muy valioso para la ciudad”, dice Teodoro Harrsch, del Comité Vecinal Lomas de Chapultepec.

El caso más emblemático es la invasión del Colegio Westhill, en Monte Cárpatos 940, el cual desde hace más de 22 años cercó una superficie aproximada de 3 mil 900 metros cuadrados del bosque mediante un convenio que celebraron en 1992 los directivos y dueños del plantel con una junta de vecinos, la autoridad delegacional de Miguel Hidalgo y el Departamento del Distrito Federal, hoy Gobierno del DF.

El convenio establece que se usará la parte posterior del colegio, es decir el predio del bosque, para que los alumnos salieran de manera segura, pero que se haría en un periodo de 24 meses; y ni tan segura, ya que a escasos 20 metros está en continuo uso un helipuerto que ha registrado algunos accidentes de despegue o por aproximación.

Sin embargo, llevan 23 años usando un predio que es reserva ecológica sin que ninguna autoridad intente recuperarlo, tal como hicieron con otros terrenos.

Lo que los vecinos de las Lomas esperan con el arranque e implementación del plan maestro, es que solo deba intervenir la mano del hombre para recuperar los espacios robados y no para remodelar el bosque.

“Es un lugar que no requiere intervención, ni podas, ni concreto, de vez en cuando una fumigación, pero me preocupa cuando hablan de una restauración; lo que sí queremos es una recuperación de zonas que fueron invadidas, ese es el peligro principal”, dice Dennis, de Lomas Virreyes.

Asimismo, los vecinos han estado alertas y el año pasado detuvieron una obra que intentaba cortar decenas de árboles de por lo menos cuatro barrancas y sacaron de áreas verdes equipo pesado que ya se había estacionado en el lugar.



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