La Fiscalía General de la República (FGR) atrajo el caso de la mujer náhuatl Ernestina Ascencio Rosario, el cual investigará como tortura sexual a casi dos décadas de los hechos.
Esto último, en cumplimiento de lo ordenado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos para llevar a cabo una investigación exhaustiva sobre hechos posiblemente constitutivos de tortura sexual, así como la muerte de la mujer, quien fue violada y agredida por integrantes del Ejército en la Sierra Zongolica de Veracruz el 25 de febrero de 2007.
“Las indagatorias refieren que la víctima, habitante de la comunidad de Tetlatzinga, ubicada en la Sierra de Zongolica, en el estado de Veracruz, fue agredida sexualmente en febrero de 2007 y falleció al día siguiente, antes de recibir atención médica.
“En este caso, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, mediante sentencia de 30 de septiembre de 2025, determinó la responsabilidad del Estado mexicano por la vulneración de los derechos a la integridad personal, a la vida y al acceso a la justicia, entre otros.
“Respecto del último derecho humano vulnerado, ello obedeció a que la investigación a cargo de la fiscalía local no se desarrolló conforme a los estándares internacionales aplicables”.
La FGR indicó que la investigación estará a cargo del Ministerio Público Federal (MPF) adscrito a la Fiscalía Especializada en Delitos de Violencia contra las Mujeres, Grupos en Situación de Vulnerabilidad y Trata de Personas (Fevimtra).
¿Qué se sabe del caso de Ernestina Ascencio Rosario?
En un informe de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) de México, se detalla que Ernestina Ascencio Rosario se encontraba pastoreando a un grupo de ovejas en la comunidad de Tetlatzinga, municipio de Soledad Atzompa, Veracruz, cuando fue violada.
Tras estos hechos, la mujer no regresó a su casa, por lo que sus familiares salieron a buscarla. La víctima fue encontrada herida a 300 metros del campamento del 63 Batallón de Infantería del Ejército, ubicado cerca de su población.
Ascencio recordó que varios integrantes del Ejército fueron sus agresores.
"La primera autopsia fue realizada por la médica María Catalina Rodríguez Rosas y el médico Juan Pablo Mendizábal Pérez, adscritos a la Procuraduría General de Justicia de Veracruz (PGJV). Su diagnóstico: Ascencio había sido víctima de violación sexual. Más adelante, el 9 de marzo, su cuerpo fue exhumado en el panteón de Tetlatzinga, municipio de Soledad Atzompa, Veracruz".
La noticia de la muerte de la mujer indígena comenzó a difundirse rápidamente, por lo que el entonces presidente Felipe Calderón Hinojosa salió a decir que Ascencio falleció supuestamente por una “gastritis crónica”.
"Falleció a consecuencia de un choque hemorrágico por sangrado masivo de tubo digestivo alto, secundario a gastritis y erosión superficial de la mucosa gástrica, padecimiento de carácter médico y no de origen traumático.
"No falleció a consecuencia de traumatismo craneoencefálico, ni por fractura luxación de vértebras cervicales. No existe evidencia clínica que permita establecer que fue víctima de violación", se lee en la declaración que la CNDH dio en ese entonces.
De acuerdo con el personal de la CNDH “se detectaron diversas omisiones e inconsistencias en los estudios técnicos periciales realizados por la doctora María Catalina Rodríguez Rosas y el doctor Juan Pablo Mendizábal Pérez”.
ksh